Las (nos) seguimos contando…

Hace un par de días se reportó el asesinato contra la doctora Alma Ciani en Tijuana, Baja California, hermana del comentarista deportivo de ESPN, Odin Ciani. Él asegura que la muerte de su hermana se trató de una ejecución. El periodista detalla que el asesino, quien ...

Hace un par de días se reportó el asesinato contra la doctora Alma Ciani en Tijuana, Baja California, hermana del comentarista deportivo de ESPN, Odin Ciani. Él asegura que la muerte de su hermana se trató de una ejecución. El periodista detalla que el asesino, quien ya había estado en el lugar con anterioridad, pasó al consultorio como si fuera un paciente y, 30 segundos después, le disparó. Estaba presente el sobrino, quien salió a ver lo que había sucedido y quien estuvo a punto de morir, pues el agresor intentó dispararle, pero el arma se trabó. El asesino huyó.

En la Ciudad de México detuvieron al presunto violador de una niña de 12 años en la delegación Tláhuac. El sujeto sostuvo relaciones sexuales con la menor desde el año pasado y la convenció de huir con él bajo la promesa de casarse cuando ella cumpliera 18 años. Hoy la aún niña recibe atención sicológica y el detenido podría alcanzar una sentencia de hasta 12 años de prisión. Ojalá fueran más. Según declaraciones de Alicia Rosas, fiscal de Delitos Sexuales de la Procuraduría capitalina, desde diciembre de 2016: “El implicado se aprovechó de la vulnerabilidad de la víctima, la convenció de iniciar una relación de noviazgo y sostener relaciones sexuales en el domicilio donde el probable participante habitaba con su pareja y sus hijos, situación que se dio constantemente…”. Tuvieron que pasar casi tres meses para su detención. En abril, los padres de la menor denunciaron su desaparición, pues un día la menor no llegó a casa.

En el Estado de México, a menos de un mes del caso de Valeria, se reporta la violación de otra menor al interior de una unidad de transporte público. Diana, de 16 años, fue agredida sexualmente y, además, golpeada por el conductor de una camioneta perteneciente a la Ruta 53 en Los Reyes, La Paz. Ella denunció la agresión, pero indicó que se dio en la unidad número 32 de la ruta 53, que va de Los Reyes a Chimalhuacán. Un dato erróneo sirvió para que las autoridades desestimaran su denuncia. Y es que la subprocuradora para la Atención de Delitos Vinculados a la Violencia de Género en el Estado de México, Dilcya García, afirma que la violación no ocurrió en ese transporte. Dicen que harán diligencias, unidad por unidad, esperando que Diana pueda reconocer en cuál de ellas fue agredida. Y es que ni por la gravedad de los hechos de las últimas semanas existe todavía una relación de cómo y con quiénes está configurado el transporte mexiquense.

En Nayarit, siete mujeres han sido asesinadas desde el 24 de junio pasado. Siete muertes en diez días. El último caso es el de Xitlalhi Alperte, una joven de 19 años presuntamente asesinada por su vecino, conocido como El Nacho, ya detenido.

Estos casos fueron parte de la emisión de ayer en Imagen Noticias, que tengo a mi cargo. Me dio dolor de estómago. No hemos parado de contar casos, de saber de historias de quienes cuya existencia se ha visto marcada por una agresión que pone en riesgo su vida. Estas tres historias, al hilo, acompañadas de una lamentable acción de las autoridades, que siguen sin tener un protocolo que alcance, siquiera, para hacer sentir escuchadas a las víctimas.

Casos como estos suceden en todo el mundo. Ayer mismo también referí que el festival musical más famoso de Suecia fue cancelado definitivamente, luego de que se denunciaran tres violaciones y 23 agresiones sexuales en su última edición. Allá no hicieron falta varias diligencias, conferencias de prensa y averiguaciones abiertas (aunque mal atendidas) al por mayor. Un par de días bastaron y ni una sola muerte para la decisión. El primer ministro del país, Stefan Löfven, salió de inmediato: “Es asqueroso. Son actos repugnantes de hombres deplorables (…) Es terrible. Me afecta mucho. Chicas jóvenes que van a escuchar música y a pasarlo bien y que se encuentran con esto…”. Aquí seguimos en la opacidad de la ley para castigar los delitos por cuestión de género; seguimos en la lenta capacidad de respuesta, en la aplicación de equivocados protocolos. Y, claro, seguimos contando casos de mujeres que mueren, que son agredidas y pocas veces escuchadas.

Aquí todavía estamos en el siglo XIX, tratando con personajes como Juan Dabdoub, presidente del Consejo Mexicano de la Familia, quien nos regaló una postal que difícilmente habríamos podido imaginar, por la perfección con la que retrata el lugar que, creen, nos corresponde: le tapó la boca a una mujer que lo cuestionó, el tema es lo de menos, pero se evitó que la joven terminara su pregunta... luego dijo que no era su culpa, sino que “tenía manos largas...”. Ese país somos, por eso es que seguimos contando casos como los que aquí explico...

Temas: