Esa Línea 7

Que hay intereses políticos en la orden de un juez con la que se cancelan los trabajos de la Línea 7 del Metrobús, que correría sobre Reforma, dijo ayer Miguel Ángel Mancera. Hasta donde entendemos, la resolución judicial le dio la razón al INAH con respecto a que el ...

Que hay intereses políticos en la orden de un juez con la que se cancelan los trabajos de la Línea 7 del Metrobús, que correría sobre Reforma, dijo ayer Miguel Ángel Mancera. Hasta donde entendemos, la resolución judicial le dio la razón al INAH con respecto a que el Bosque de Chapultepec y el mismo Paseo de la Reforma son monumentos históricos. También se dice que esto viene a cuenta por la presión que grupos de colonos de Polanco y Lomas de Chapultepec han hecho para impedir que el Metrobús pase por su zona. Una de las protestas más fuertes la ha dado la Academia Mexicana de Derecho Ambiental, responsable del amparo que buscó la suspensión definitiva de la obra que pretendía levantarse sin estudios técnicos de impacto ambiental, sin consulta a vecinos y con la tala de 685 árboles.

Muchas razones para oponerse, pero el análisis de todas ellas nos lleva a un mismo origen, que es también el de todos los males de movilidad de esta ciudad: la falta de planeación.

Si bien la construcción de la Línea 7, que conectaría a Indios Verdes con Santa Fe, suena seductora y necesaria, lo cierto es que su puesta en marcha pasa por encima de una avenida emblemática de la ciudad, tal como el INAH lo califica: un monumento nacional, pero uno que no tiene jamás descanso. Hace poco más de un año, Reforma se encontraba hecha un caos, un cambio en la instalación eléctrica lo tuvo sin banquetas, con boquetes y lo hizo intransitable para el peatón. Hoy, el cambio del pavimento por concreto hidráulico lo tiene en similares condiciones, ya no sólo para los peatones, sino también para los automovilistas y el transporte público. Y si no son este tipo de obras, son las marchas. Total que Reforma es el escenario favorito para exorcizar todos nuestros males. O para que las autoridades quieran pararse el cuello y... ¡se gasten el presupuesto!

Aunque si le escarbamos más, encontramos razones de mucho más peso, incluso, que las expuestas por el INAH, para entender el porqué la Línea 7 es innecesaria. Desde hace varios meses tengo que trasladarme al sur de la ciudad todos los días, en mi camino he notado lo distinta que funciona esta urbe tan sólo con cruzar un par de calles. La planeación urbana no es una cualidad con la que podamos definir a nuestra tan querida Ciudad de México, pero el olvido por ello, sí. Perdón, pero si la justificación para la Línea 7 se basa en el mejoramiento del transporte público, se me ocurren varias otras zonas en donde este mejoramiento urge desde hace décadas. El transporte concesionado de  Reforma lleva varios años operando y no lo hace mal. Es eficiente y barato. ¿Por qué invertir ahí cuando hay tantas otras zonas de la capital donde todavía operan microbuses y combis?

Es imperdonable para cualquier metrópoli que todas sus políticas de desarrollo urbano queden en entredicho. Es imperdonable que quieran presumir a nuestra ciudad como una de vanguardia, cuando la que sería una de las obras de este gobierno es detenida por la orden de un juez por su inviabilidad. La brújula del Gobierno de la Ciudad en estos temas parece apuntar siempre en otras direcciones. Apenas hace unos días, el LabCDMX, una incubadora de “ideas y soluciones para crear una mejor ciudad”, lanzó una convocatoria para diseño de emojis, nada tendría de relevante y hasta sería divertido, pero el LabCDMX, que tendría que ser el gran aliado en el mejoramiento de la dinámica urbana, no ha puesto en marcha una sola iniciativa desde su creación.

Las soluciones al grave problema de movilidad en la Ciudad de México vienen de ocurrencias que, algunas, topan con pared; otras, se vuelven proyectos terminados con ninguna utilidad o que, incluso, agravan las condiciones ya de por sí cuestionables. El Metrobús llegó a la zona de Tacubaya, por ejemplo, y eso no significó, en absoluto, que esa zona sea hoy medianamente transitable.

Reforma debe dejar de verse como el trofeo de los gobiernos, ése que pulen a la menor provocación. Hoy tiene un transporte concesionado que funciona, ¿por qué construirle una línea de Metrobús que urge en tantas otras zonas de esta ciudad?

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