México y Alemania
Alemania ya no se ve como aliado de EU... y México tampoco siente el apego con el país del norte, al menos no en materia política.
El de ayer fue un encuentro con dedicatoria. No sólo para nuestro país, no sólo para los alemanes. Enrique Peña Nieto recibió a Angela Merkel en Palacio Nacional. La líder más importante del mundo, la canciller alemana, le está diciendo al mundo que, justamente, hay mundo más allá de Estados Unidos. Hace unas semanas, retratamos aquí el antecedente, los desencuentros que Merkel y Donald Trump han tenido: desde el fallido apretón de manos en Washington hasta las palabras dichas por el estadunidense a manera de reproche en la cumbre del G7 y la respuesta que la alemana dio a ellas: “Los tiempos en los que podíamos depender completamente de otros están terminando. Lo he experimentado en los últimos días (...) Los europeos tenemos, de verdad, que tomar nuestro destino en nuestras manos (...) Tenemos que luchar por nuestro destino...”. Luego de esto, Trump arremetió de nuevo contra Alemania, en Twitter, su vocería favorita, para advertir que acabaría con el déficit que hay con el país europeo. Trump no ha dejado de ser Trump, a pesar de que está muy cerca de un proceso de destitución. Pero Alemania ya no se ve como su aliado... y México ya tampoco siente el apego con el país que existe pasando su frontera norte, al menos no en materia política.
La relación México-Alemania no es nueva, incluso estos últimos doce meses, la realización del Año Dual entre ambos países, confirmó la solidez con que ambos se han visto desde hace varias décadas. Existe el Acuerdo México-Unión Europea, ambos son miembros del G20 y del Diálogo Birregional América Latina y el Caribe-Unión Europea. En nuestro país hay registradas mil 835 empresas que operan con capital alemán, que significan unos 30 mil millones de dólares. El sector automotriz del país europeo ve en México un territorio firme para la inversión. Lo mismo que el farmacéutico, químico y electrónico. Alemania es nuestro principal socio comercial entre los países miembros de la Unión Europea, su quinto a nivel mundial. México es a su vez, el principal socio económico de la zona de Latinoamérica y el Caribe. Importantes empresas mexicanas como Cemex, Nemak, Grupo Alfa, Corporación EG, Mexichem, Metalsa y Grupo Bocar están asentados en Alemania y forman parte activa de la economía de ese país.
Luego de lo ocurrido en Bélgica entre Merkel y Trump, en este espacio reflexionamos que ese debía ser el indicativo para que México se posicionara mejor, lejos de la sombra de Estados Unidos. Y ayer, México formó parte, junto con la persona más poderosa del mundo, de ese mensaje que, sin dedicatoria, pero con atentos saludos, se le envía a Donald Trump. Importantísimo que en la víspera de la negociación del TLCAN, el gobierno de federal esté dispuesto a ser firmante de esa postura que hace un par de semanas adelantó Angela Merkel. Ya no se puede confiar en Estados Unidos, al menos no mientras Donald Trump sea su presidente, pero el resto del mundo sí puede confiar entre sí. Atinada decisión de la Secretaría de Relaciones Exteriores y su titular, Luis Videgaray, quien fue el encargado de recibir a la canciller alemana ayer en el aeropuerto de la Ciudad de México. Y tan importante era este mensaje, esta parada de Merkel en nuestro país, que no necesitó una visita de Estado de varios días, con eventos y celebraciones que echaran la casa por la ventana. Su visita es un statement riguroso de cómo hoy ya se vive y entiende en el mundo, apenas necesitó unas horas para acercarse a nuestro país. México ahora forma parte de ese grupo de países cuyo horizonte va más allá de Estados Unidos. Y así llegaremos a la negociación del TLCAN, con la certeza de que nuestro principal socio comercial ya no es lo que era, no podrá serlo mientras sea esa cabeza, hoy metida en tantos problemas, quien lo maneje, y de que somos capaces de levantar puentes que crucen un océano para afianzar relaciones. El mensaje sin duda habrá sido recibido en Washington, pero más importante, fue entendido también en nuestro país.
