Darth Bannon (I)

Seguramente usted ha escuchado hablar o ha visto alguna vez la serie Seinfeld, aquella que narraba la vida de un adulto radicado en Nueva York y en donde realmente no pasaba nada, pero que fue un éxito en la televisión de los 90. Aún merece repeticiones en algún canal ...

Seguramente usted ha escuchado hablar o ha visto alguna vez la serie Seinfeld, aquella que narraba la vida de un adulto radicado en Nueva York y en donde realmente no pasaba nada, pero que fue un éxito en la televisión de los 90. Aún merece repeticiones en algún canal de cable y la venden en DVD. Pues una parte de las regalías que esta afamada serie sigue generando va para el bolsillo de quien ha expresado que Hollywood es el hogar de los “idiotas de izquierda”. Oh, ironía. Ese mismo personaje buscó hace unos días, según trascendió, a los más conservadores personajes en el interior del Vaticano para armar un frente contra el papa Francisco. Las señales de liberación que éste ha enviado han espantado a más de uno.

Es el mismo quien el fin de semana pasado fue caricaturizado en Saturday Night Live como la mismísima Muerte. De hecho, esto lo inspiró una de sus propias declaraciones. En otra de ellas, se refirió a él mismo como el Thomas Cromwell de la corte de los Tudor. O también ha decidido compararse con Lenin (aunque dice odiar a las izquierdas) por su “incomparable capacidad para destruir a un Estado”. Aunque su frase acaso más icónica, escandalosa, preocupante —y francamente reveladora—, hasta ahora, es la siguiente: “Dick Cheney, Darth Vader, Satanás: ¡eso es poder!...”. Hablamos de un personaje con un ego crecido, pero desacomodado que claramente lleva alimentando muchos años esas mórbidas fantasías sobre sí mismo. Y aterradoramente, la realidad se las está cumpliendo: el poder de la sombra es hoy el poder en la sombra de la Casa Blanca. Steve Bannon, el asesor principal de Donald Trump, quien está detrás de cada una de las decisiones que hasta hoy le conocemos al Presidente de Estados Unidos.

Bannon nació en Virginia, estudió en la universidad tecnológica de ese estado, luego hizo estudios en Seguridad Nacional en la Georgetown University School of Foreign Service y más tarde recibió el grado de maestro en Administración de Negocios de Harvard. Tuvo una ascendente carrera en el mundo corporativo, primero en Goldman Sachs, posteriormente como fundador de Bannon & Co. También fue productor de 18 películas, escritor de un documental llamado Destruyendo al Gran Satán: el auge del fascismo islámico en América, además financió documentales sobre el expresidente republicano Ronald Reagan y la controvertida exgobernadora de Alaska Sarah Palin, quien fue muy activa durante la campaña de Trump. Fue miembro fundador (y hasta hace relativamente poco su director y editor en jefe) de Breitbart News, una agencia de noticias cuya línea editorial es clara: racista, machista, xenófoba, antisemita e impulsora de las famosas “posverdades”. Todas las caras que hoy le conocemos.

Todo lo que dice está siempre enfocado al nacionalismo, aunque rechaza ser supremacista blanco y el mismo KKK ha celebrado su llegada al gobierno de Estados Unidos, más aún en una posición tan estratégica. A pesar de haber trabajado para una de las organizaciones más reconocidas dentro de la élite financiera en Estados Unidos, Bannon se ha declarado enemigo del sistema. De los medios, ni hablar. Él es uno de los más fieles promotores de las noticias falsas como camino para crear realidades alternativas. Por eso es que Donald Trump les ha declarado la guerra a los medios de comunicación, como CNN o The New York Times, que sustentan cada una de sus afirmaciones.

Muchas han sido las voces que han saltado tras el nombramiento de Bannon como el principal asesor de Trump, aunque en ese cruce es que se entiende el porqué de las decisiones tan radicales y unilaterales de Trump. Aunque lo que más señalan aquellos que se han puesto a investigar y estudiar al personaje de Bannon (y tienen razón en hacerlo con tanto ahínco), es que el asesor es gran fanático de la guerra así como del miedo y el enojo como únicos motores para generar cambios. El arte de la guerra de Sun Tzu, es una de sus lecturas favoritas, así como un librillo titulado The Fourth Turning que, aseguran, es una mezcla de libro de historia con carga de esoterismo que tiene convencido a este superasesor trumpiano de que llegó el momento para liquidar todo el orden político, social y económico no sólo de EU, sino del mundo entero. Contra todas las objeciones, fue finalmente nombrado como miembro permanente del Consejo de Seguridad Nacional. Así que de Bannon estaremos escuchando y leyendo mucho más, y vale la pena que lo hagamos incluso con más detenimiento que al propio Presidente de EU. Porque Trump, según las propias palabras de Bannon, es tan sólo una “herramienta de la causa” de éste otro, Goebbels wannabe, del siglo que apenas arranca.

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