Entre Trump y El Chapo
Dos asuntos importantes ocupan hoy la agenda de política exterior de nuestro país, específicamente con Estados Unidos. Desde luego, uno de ellos es la figura de Donald Trump, que será tema los próximos meses y, de resultar ganador, hasta que su mandato termine. Quién ...

Yuriria Sierra
Nudo gordiano
Dos asuntos importantes ocupan hoy la agenda de política exterior de nuestro país, específicamente con Estados Unidos. Desde luego, uno de ellos es la figura de Donald Trump, que será tema los próximos meses y, de resultar ganador, hasta que su mandato termine. Quién diría que la broma sería hoy una desafortunada posibilidad: “Es necesario subrayar que los consideramos aliados importantes, no sólo en el tema comercial, sino para multiplicar este mensaje de que la relación bilateral es beneficiosa para Estados Unidos, que nuestra comunidad aporta enormemente a su crecimiento económico y que México es un país que tiene un peso específico y, por lo tanto, es un socio al que hay que cuidar y procurar”, me dijo ayer en entrevista Claudia Ruiz Massieu, después de participar en una ponencia altamente celebrada, con legisladores de California y el gobernador de aquel estado, Jerry Brown.
“Nuestra comunidad migrante es vista como un motor para la economía y el desarrollo cultural. Que los legisladores y los alcaldes –californianos– sepan que nosotros valoramos eso y que seguimos contando con ellos para proteger a nuestra comunidad y promover a México”, agregó. Fue también la canciller quien llevó ayer a la ONU el mensaje contra el probable ataque al multilateralismo que llegaría, de resultar Trump presidente de EU: “Hay un debate en el seno de la ONU, de cómo hacer que este foro siga siendo un espacio donde se construyan las soluciones duraderas para lograr un mundo con mayor paz y seguridad. Además de cómo debemos valorar y utilizar las instituciones para que podamos responder más oportunamente y con mayores consensos a los retos que nos está planteando el siglo XXI, pues la ONU, sus instituciones y mecanismos de trabajo surgen en el siglo pasado y respondían a otra realidad. Hoy, necesitamos adecuarlas para construir paz y seguridad duraderas, a partir de una visión de desarrollo que todos tenemos que construir, no solamente unos pocos países y otros no”. Ruiz Massieu fue una de las primeras piezas del gobierno federal en expresar su preocupación por el discurso ofensivo del virtual candidato republicano. Incluso, el nombramiento que se hizo de Carlos Manuel Sada, como el nuevo embajador en EU, corresponde a esta nueva estrategia para hacer frente a cualquiera que sea el resultado de las elecciones estadunidenses.
Y el otro tema que nos tomó por sorpresa fue que Joaquín Guzmán Loera duerme hoy en un penal de Ciudad Juárez, tan cerca de la línea fronteriza que tanto miedo le ha dado cruzar bajo la tutela de autoridades gringas. El lunes temprano se dio a conocer la luz verde que un juez federal otorgaba para su posible extradición, lo que tomó desprevenidos, incluso a sus abogados. “Hemos sido notificados de esta resolución y estamos a la espera de que nos sea remitido el expediente en su totalidad para analizar si cumple los requisitos del Tratado Bilateral con Estados Unidos y de la Ley de Extradiciones. En el momento en que tengamos este expediente, iniciaremos esta valoración y tendremos 20 días”, me dijo ayer Ruiz Massieu. Veinte días para resolver la extradición más importante. Ante la justicia de Nueva York o ante la de California.
La facultad para diseñar escarnios acompañados de diseño táctico y capacidad de respuesta definirá, en gran medida, el éxito o la agonía de México en los próximos años. De ahí la importancia estratégica de la gira que Ruiz Massieu acaba de realizar: porque México no está sólo expectante, está tomando cartas en los asuntos. Y tal vez, la extradición de El Chapo sea una de las más importantes, un primer as bajo la manga frente a las elecciones de noviembre en nuestro vecino del norte. Dando y dando, reza el dicho.