De mujer a mujer... y de loco a loco

Irremediablemente tenemos que pensar en los posibles escenarios que llegarían después de la elección presidencial en EU... y en México. Un revés de 180 grados es casi imposible en la Convención Republicana; ya hemos dedicado varias entregas para hablar de Donald ...

Yuriria Sierra

Yuriria Sierra

Nudo gordiano

Irremediablemente tenemos que pensar en los posibles escenarios que llegarían después de la elección presidencial en EU... y en México. Un revés de 180 grados es casi imposible en la Convención Republicana; ya hemos dedicado varias entregas para hablar de Donald Trump, su virtual candidato. Hillary Clinton es la puntera de lado de los demócratas, pero la batalla no es tan sencilla frente a Bernie Sanders, pero todo indica que ella ganará y la contienda será entre ella y Trump. El gobierno mexicano tendrá que comenzar a definir mejor su estrategia ante la posible (que no deseada) llegada del empresario a la Casa Blanca, o ante la deseable, pero no segura llegada de la exsecretaria de Estado. Aunque a Peña Nieto le tocará vivir con el nuevo gobierno estadunidense menos de dos años. Serán los candidatos presidenciales en 2018 quienes deberán armar una estrategia y agenda fuerte, firme que logre hacer frente ante los ya evidentes retos que podrían vivirse en ambos casos. O conflictos en el caso de que Trump ganara. No sólo es cosa del muro que planea construir con dinero, dice, de los mexicanos, sino las demás implicaciones, también absurdas y muy peligrosas: las deportaciones, remesas, el proteccionismo en el comercio, etc.

Con algunas manos levantadas desde ahora, ¿quién sería la figura presidencial más idónea para ocupar Los Pinos si Trump ocupa la Casa Blanca? ¿Quién si fuera Clinton la ocupante? Eso se preguntó en la encuesta que ayer publicó el periódico Reforma. La encuesta se realizó entre ciudadanos y entre líderes. Y Los resultados fueron bastante curiosos.

Los mexicanos creemos, evidentemente, que es Hillary Clinton quién más conviene a México tener como Presidenta en EU. No es ninguna sorpresa el porqué. Al menos, en eso coincidieron los ciudadanos consultados y los líderes de opinión, (casi todos académicos y piezas fundamentales en organizaciones de la sociedad civil. Pero cuando se les dibujaron las posibilidades con nombre y apellido de los posibles aspirantes presidenciales en 2018, las respuestas se acomodaron así:

Suponiendo que en la boleta de 2018, los nombres de los candidatos fueran: Margarita Zavala (PAN), Andrés Manuel López Obrador (Morena), Miguel Ángel Osorio Chong (PRI), Miguel Ángel Mancera (PRD) y Jaime Rodríguez Calderón, El Bronco (Independiente); los ciudadanos consultados piensan que la mejor opción para despachar en Los Pinos en caso de que Hillary gane la elección del próximo noviembre sería Margarita Zavala. Los líderes opinaron exactamente lo mismo. Por el contrario, si Clinton se convierte en la primera mujer Presidenta de EU, López Obrador sería el panorama más catastrófico para nuestro país, según los líderes y también los ciudadanos. Osorio Chong se llevó menciones, en ambas preguntas, bastante mínimas, un promedio de 15%, dejándolo muy atrás de los otros dos candidatos.

Ahora bien, si Trump resultara ganador, la opinión ciudadana se divide así: López Obrador sería el más conveniente, no así los líderes, que lo siguen viendo como la peor opción. Zavala se observa como la más conveniente para los líderes, pero no así para los ciudadanos. Y de nuevo Osorio Chong, es decir, el PRI, aparece por inercia, pero sin figurar de manera importante en las menciones.

Cosa curiosa, tal vez mero prejuicio el creer que entre dos mujeres las cosas saldrían o funcionarían mejor. Lo mismo para creer, como lo pensaron los ciudadanos consultados, que entre Trump y López Obrador las cosas resultarían menos complicadas (un siquiatra opinaría completamente lo contrario, pero en fin). Tal vez, porque los dos comparten ese gen de egocentrismo que raya en la locura. Pero lo interesante de este estudio, es que son Zavala y AMLO quienes figuran más (para bien y para mal), a dos años de la elección, en la mente de los mexicanos. El PRI aparece, como señalé arriba, más por inercia que por convicción. Vale la pena tener esto en cuenta y seguir analizando todos los posibles escenarios de 2016 en EU y sobre todo, los de 2018 en suelo mexicano. Porque irán, inevitablemente, de la mano.

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