Hasta pronto, Cadenatres
Los proyectos nuevos siempre me entusiasman, me enamoran. Desde la concepción de la idea hasta los primeros llamados. El huracán de la creatividad que acompaña siempre al nacimiento de los sueños. Ponerlos en blanco y negro, hacer lluvia de ideas, orillar el coche para ...
Los proyectos nuevos siempre me entusiasman, me enamoran. Desde la concepción de la idea hasta los primeros llamados. El huracán de la creatividad que acompaña siempre al nacimiento de los sueños. Ponerlos en blanco y negro, hacer lluvia de ideas, orillar el coche para anotar alguna gran idea, marcar por teléfono, darle forma a eso que antes sólo flotaba por los aires... Hace casi nueve años, específicamente prendíamos el switch de Cadenatres. En el canal 28, el 28 de mayo de 2007, a las dos y media en punto, por primera vez, aparecía la Segunda Emisión de Cadenatres Noticias.
Y así fueron los últimos ocho años y cinco meses. Todos los días, aquellos que formamos parte de la familia de Cadenatres entregamos el alma en un proyecto que vino a romper los esquemas de la televisión abierta en México. Siempre buscando llevar a nuestros televidentes una opción diferente, fresca, innovadora en la oferta mediática de nuestro país. Cadenatres somos nosotros, pero sobre todo ustedes, quienes se sentaron frente a su televisor para disfrutar lo que aquí, en este edificio en la colonia Anzures, se planeaba día tras día con tanta dedicación y entusiasmo, se ejecutaba con el profesionalismo que nace en automático cuando se ama lo que se hace, cuando el trabajo deja de verse como una obligación y se vive como una pasión y un compromiso absoluto con los televidentes.
En esta pantalla tuve la enorme suerte de entrevistar a tantos actores de la vida pública nacional e internacional. Lo mismo a los presidentes Felipe Calderón y a Enrique Peña Nieto (y parte relevantísima de sus gabinetes), que a los expresidentes Carlos Salinas de Gortari y Vicente Fox. Pero también a personajes importantísimos de la cultura, la literatura y las artes. Pero mis favoritas han sido las entrevistas con gente de a pie que, como yo, ha puesto el corazón en intentar construir un mejor México para todos.
Hoy Cadenatres se apaga en la pantalla. Pero no en nuestra convicción de seguir realizando una televisión innovadora y comprometida con la realidad y sus cientos de retos con sus miles de rostros. Los cambios representan siempre una ventana de oportunidad, la de comenzar a escribir una historia nueva que, a su vez, estará cargada de todo ese aprendizaje que, sin duda, fortalecerá, primero, nuestra oferta informativa a través de Excélsior Televisión y el año que entra, con la aparición, por primera vez en 25 años, de una nueva cadena nacional de televisión abierta. Seguimos preparándonos no sólo para estar a la altura de las expectativas de quienes nos hacen el favor de mirarnos cada día, sino también para ir un paso adelante en estos tiempos en los que la comunicación ha adquirido nuevas plataformas, fórmulas, oportunidades y retos.
“El mismo hombre no se baña jamás en las mismas aguas”, decía ya hace siglos Heráclito, el gran filósofo griego. Nosotros tampoco: cambiamos para seguir creciendo. Desde estas líneas agradezco la confianza que Olegario Vázquez Aldir, director de Grupo Empresarial Ángeles, Ernesto Rivera e Ignacio Anaya han depositado en mí desde aquella primera llamada para incorporarme a Grupo Imagen Multimedia, cuando se inició la construcción de todos esos sueños que se han ido encadenando, uno tras otro. Todo mi cariño también a aquellos que han sido parte de los equipos de trabajo de esta gran familia: sin ellos, todo eso que usted vio en la pantalla no habría sido posible, no habría tenido tanta vida, no podría ahora despertar tanta expectativa. Todo mi cariño también a los compañeros con quienes no compartí pantalla, pero sí tantas, cientos, miles de risas y tanta complicidad. Gracias sobre todo a usted que contribuyó a hacer de Cadenatres este entrañable canal que se va a la memoria de un México que aguarda siempre por lo mejor. Y que ya estamos construyendo.
Por lo pronto, les aviso que no se libran de mí, ni de los queridos y admirados Francisco Zea y Pablo Carrillo: los esperamos, a partir del lunes, en el mismo canal y a la misma hora, bajo el sello de Excélsior Televisión. Un nuevo comienzo, un nuevo entusiasmo. Gracias infinitas, Cadenatres: y ¡hasta pronto! —como sea que te llames prontamente— (¿Qué creían, que les iba a “filtrar”, por lo menos, el nombre? Obvio no: ante todo, yo soy fan de las sorpresas...).
