La primera elección del INE

La triste coyuntura nacional multiplicará los ojos que observen cómo se desarrollarán estos comicios.

El INE comenzó ayer de forma oficial los trabajos de la campaña electoral 2014-2015. Nueve gubernaturas, la renovación de las curules de San Lázaro, más de 900 alcaldías y 639 diputaciones locales. La tradicional elección intermedia de la que dependen tantos caminos para el final del sexenio. Pero es también la primera que estará bajo este nuevo esquema del Instituto que dejó de ser el IFE hace unos meses.

Más allá de las precisiones que hacía ayer Lorenzo Córdova sobre la oportunidad que representarán estos comicios para consolidar las cualidades que darán fuerza a este nuevo Instituto, lo cierto es que la triste coyuntura nacional multiplicará los ojos que observen cómo se desarrollará esta elección.

Cuando la semana pasada, tras la captura de Héctor Beltrán Leyva, de la mano se llevaron también a quien, aseguran, es su operador financiero, Germán Goyeneche, a su vez cercano a dos diputados del PVEM y miembro activo de este partido. En aquel entonces escribíamos que estos últimos se lavaron las manos de inmediato, desconociendo algún vínculo y hasta lo expulsaron de forma inmediata de las filas del Verde.

Lo de Ayotzinapa evidentemente obliga a una revisión urgente de funcionarios. Ni modo, incluso así lo dijo el mismo gobernador: “Sabemos de la infiltración de los grupos delictivos en varios municipios de nuestro estado, y lo primero que habremos de dar a conocer es que se lleve a cabo una investigación a los 81 alcaldes, más allá de su filiación partidista...”. Guerrero es uno de los estados que renovarán gubernatura, por lo que el INE tendrá que poner todo el énfasis posible para garantizar que la maraña de corrupción al interior de los partidos y sus candidatos no se haga mayor o gigantesca, pues hemos visto en los últimos días el nivel de filtración del narco. Además de su saña y su visible poder al interior de las comunidades de varios estados. Que Guerrero no es el único territorio en donde se disputan plazas.

El INE fue justamente creado para brindar mejores garantías en el sistema democrático del país. Y eso no sólo significa trabajar para transparentar los resultados que generen las elecciones, sino para hacer lo mismo en el camino que se recorra para llegar a ellos. Y, claro, un trazo importante de estos son los recursos, que se convierten en piezas clave para dar con posibles filtraciones de los grupos criminales que claramente han apoyado campañas como la de José Luis Abarca, el hoy alcalde prófugo de Iguala. ¿O debemos ser ingenuos para pensar que no recibió apoyo de la célula a la que pertenece?

“Vigilar de modo más efectivo el uso de recursos que hacen los partidos durante las campañas, lo que fortalecerá la transparencia y la equidad en las contiendas. Ahora el INE se encargará de fiscalizar los recursos de los partidos políticos no sólo a nivel federal, como sucedía antes de la reforma, sino también a nivel local (...) el INE realizará la fiscalización de forma expedita, es decir, en el transcurso de las campañas y no una vez que terminen...”, se escribe como parte de las obligaciones del INE en su página web. Vaya primera gran prueba para el nuevo instituto.

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