Marca México

La imagen del país en el exterior comienza a repuntar, y eso será también un elemento que fortalezca la imagen que percibimos del país.

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Yuriria Sierra 28/01/2014 01:05
Marca México

Todos los países del mundo se posicionan a sí mismos como una marca. Es la forma en que se ofrecen al exterior como un mercado disponible para las inversiones, por decir algo. México no es la excepción. Desde hace tiempo, el país no ha tenido su mejor época en cuanto a su imagen en el exterior. La violencia, la guerra contra el narcotráfico declarada el sexenio pasado, incluso el paso de catástrofes naturales como Manuel o Ingrid, fracturan el espacio que espera por un repunte, no sólo de la imagen, sino también del ritmo de desarrollo que se percibe al interior.

Ayer que supimos que Luis Videgaray era reconocido como el Ministro de Finanzas 2014 por The Banker, una publicación británica dedicada a las finanzas, le dimos al porqué. Y es que desde  la campaña electoral el secretario de Hacienda fue señalado como uno de los artífices de los planes de gobierno. Ya con el sexenio iniciado, fue uno de los firmantes del Pacto por México, también cabeza importantísima en la preparación de las reformas que hoy están decretadas, a pesar de tantos.

Así como con la educativa, la laboral —aprobada al final del sexenio de Calderón—, la de telecomunicaciones o la energética. La aparición de la Reforma Hacendaria fue un punto que pude haberle costado mucho al secretario. Se lo dije cuando lo entrevisté días después de su aprobación en el Congreso. “Están enojados los pobres, están enojados los ricos y la clase media...”. México, a pesar de la izquierda que a veces no sabemos para qué lado juega, no es un país que esté acostumbrado a las alzas en el pago de impuestos.

La reforma que presentó Videgaray fue un acto que pudo haberlo arrojado a la lona al echarse encima incluso a una derecha que pensaríamos dispuesta al incremento en los impuestos. A pesar de ellos y del riesgo, la sacó adelante.

Las reformas que están ya decretadas, vistas desde el exterior, se han convertido en nuevos referentes para nuestro país. El reconocimiento dado por The Banker, así como otros más hechos por publicaciones especializadas, subraya que los cambios realizados están dirigidos a la productividad, crecimiento y reducción de la pobreza.

Por supuesto que esto también es mucha más presión para el gobierno mexicano, pues las expectativas que hay sobre los cambios son infinitas. Si este es el año de la concreción de éstos, los resultados que se esperan deberán colocar a México como una marca que, muy a pesar de las circunstancias que ha atravesado, está dispuesta a apostarle a los cambios que le generen reestructuras.

La imagen del país en el exterior comienza a repuntar, y eso, a mediano y largo plazos, será también un elemento que fortalezca la imagen que percibimos del país. Y se ha notado que este camino es una de las apuestas del gobierno federal. Aunque debemos tener claro que las reformas y sus resultados no bastan para el reposicionamiento del país.

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