Del #AMLOVE al #MEXLOVE
Hoy cierran campañas. Les comparto una invitación a pasar del #AMLOve vs. #PejeHate, al #MEXlove. Hemos decidido convertir las redes sociales en un campo de batalla contra nuestros adversarios y en una masturbación colectiva entre nuestros aliados. Esto es tóxico y antidemocrático. La democracia no es el ejercicio de crear tribus, sino el de entender lo que nos hace diferentes de otros desde la generosidad y la apertura. Es el ejercicio de ser autocrítico y de llegar a acuerdos.
Queridos #PejeHate: No le hacen ningún favor a la democracia criticando a AMLO sin entender por qué lo que dice les hace eco a muchos mexicanos. Al no entenderlo, al tacharlo simplemente de “ignorancia” o “enojo”, no pueden encontrar soluciones ni plataformas alternativas atractivas. Por eso, Anaya y Meade van 20 puntos abajo.
Entiendo que aborrecen que AMLO haya acampado en Paseo de la Reforma en 2006 nombrándose presidente legítimo. Entiendan ustedes por qué eso ya no le importa a nadie: porque 18 años de presidentes legítimos nos han dejado con un salario promedio que apenas es $14 pesos superior al de 2006 (IMSS, Dic 2016–Abril 2018; pesos de 2010), y con un ingreso per cápita que es, de hecho, inferior en 10.5% (ENIGH, 2008-2014; ingreso total sin transferencias, per cápita).
Abundan los “analistas” que ciegamente perciben que porque estamos mejor de lo que, podríamos estar (en sus pesadillas), ya deberíamos estar contentos. Han convertido la elección en un ejercicio de masturbación colectiva en el que entre ellos se recuerdan cuán mejor estamos ahora que antes y cuán ciego está el resto de los mexicanos. Son la vergüenza de la ceguera colectiva, del conformismo o de ambos.
Hay razones por la cuales el maestro rural repudia la Reforma Educativa, la clase media urbana se siente traicionada por la Reforma Energética y, una parte del país puede vivir con la idea de militarizar la fuerza para perseguir criminales. Y esas razones, si bien pudieran no ser justificables, existen porque hemos creado un país en donde en ciertos municipios de Oaxaca ser maestro del SNTE es el único trabajo digno que existe, porque en la zona conurbada del Estado de México el salario no alcanza para pagar la gasolina y no hay transporte público, y porque en Guerrero y Michoacán la policía tiene miedo de salir a las calles.
No dudo que detrás del #AMLOve haya motivaciones perversas también, las hay en todos lados. Centrarnos en ello, sin embargo, nos evita entender la raíz del descontento mexicano: un gobierno que no da resultados para nadie y una economía que sólo los da para unos pocos.
Queridos usuarios del #AMLOve: Ustedes tampoco le hacen un favor a la democracia al criticar a sus contrincantes sin exigirle a su candidato. Aquellos que se dedican a pensar que éste es el tiempo de dejar de ser crítico con su candidato hasta que gane, son estratégicos, pero cobardes. Tienen la cobardía de pensar que sólo pueden ganar la elección ocultando sus desventajas en vez de ser honestos sobre cómo van a mejorarse.
Las plataformas digitales deben ser un espacio libre de la movilización pública, de demanda, no de apoyo tribal. No seamos nosotros mismos los que permitamos que nuestro candidato se convierta en el “rey sin ropa” (aquél al que nadie le dijo que sus vestidos “nuevos” eran una farsa y, por el contrario, le siguieron el juego de halagarle la ropa que supuestamente traía puesta hasta dejarlo caminado desnudo en la plaza pública).
La democracia no es hacer un pacto de ceguera con el candidato propio, y uno de odio con el de los demás. La democracia es y debe ser una forma diaria de protesta y propuesta que nos permita monitorear nuestros progresos o retrocesos y crear un ambiente en el que nosotros, los pueblos, reclamemos políticas de desarrollo, programas e intervenciones para que sean nuestros y para nosotros.
Yo quiero un AMLO fuerte por sus ideas y sus propuestas, no un protegido para esconder sus debilidades. Recuerden que siempre, siempre, más cabezas piensan mejor que una, a menos de que todas las cabezas decidan someterse a una.
Que sirva esta semana de reflexión para criticarnos a nosotros mismos, los candidatos qué. Pasemos del #AMLOve y del #PejeHate a la autocrítica y al amor por México. Entender a los que no piensan como nosotros y ponerle la barra alta a los que sí.
