Para ser más competitivos, mejores servicios públicos

De acuerdo con el Foro Económico Mundial, el factor que más ha impedido que México avance en su competitividad durante la última década es la situación fiscal,es decir,el costo de los impuestos como porcentaje de las ganancias totales. Los datos son contundentes en mostrar que el problema no es que en México se paguen muchos impuestos, sino que los servicios que se reciben por el pago de éstos son muy pocos. Sólo con un mejor sistema fiscal podremos ser más competitivos.

México es poco competitivo. Cada año, desde hace diez años, el Foro Económico Mundial calcula qué tan competitivo es un país. Basado en un análisis de 140 países, al día de hoy México es la nación número 57. Esto es sólo un nivel arriba del país africano de Ruanda (lugar 58) y por debajo de naciones como Costa Rica (52) y Panamá (50). El primer lugar (el más competitivo) es Suecia.

Al parecer, parte importante de la explicación de la baja competitividad de México se debe al régimen fiscal. De acuerdo con el Foro, de los 113 indicadores utilizados para crear el índice, el factor que más ha retrocedido en México en la última década es la situación fiscal, es decir, la cantidad de impuestos al trabajo y a las utilidades que pagamos. De hecho, de 2005 a 2015 México pasó de ser el lugar 33 a ser el lugar 115 en este factor.  La caída es estrepitosa. Significa que la situación de competitividad en materia fiscal se invirtió: en una década, México pasó de tener menores impuestos que 73% de los países analizados, a tener más impuestos que 82  por ciento.

El resultado sorprende porque en comparación con otros países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, México no cobra muchos impuestos. De acuerdo con los cálculos de la OCDE (hechos para ser comparables entre países), el salario neto y bruto del trabajador promedio mexicano difiere en 19.5%, y en 36% para el promedio de la  Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos. De hecho, de los 34 países de la OCDE, México cobra menos impuestos que 38%. Aún más, México tiene la tercer “cuña fiscal” más baja entre los 34 países de la OCDE. Es decir, considerando los impuestos pagados por el trabajador promedio sin hijos (y los costos laborales correspondientes para el empleador) México es el tercer país de la  Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos que menos impuestos paga.

El problema para la competitividad parece ser, entonces, no que paguemos muchos impuestos, sino que los impuestos no valen lo que pagamos. Aunque las cargas fiscales al trabajo no parecen ser muy altas en México, existen algunas razones para pensar que las personas prefieren no pagar las contribuciones de la seguridad social porque les otorgan de facto pocos beneficios.

Los ejemplos de los pocos servicios que nuestros impuestos nos compran abundan. Las guarderías del IMSS, por ejemplo, dejan a cerca de 10% de la demanda desatendida, a pesar estar trabajando a 105.8% de su capacidad instalada. El gasto público en salud (6.2% del PIB) es el menor de todos los países de la  Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, pero los costos administrativos (9.2% del gasto total en salud) son los más altos de la OCDE. Los desembolsos personales para el pago de la salud, que son en México 50% del gasto total, son también los más altos de la OCDE. 

Así, el mexicano ha optado por lo que es, en mi opinión, una tragedia: evitar los servicios públicos siempre que esté en sus manos. La expansión de colegios privados  y de doctores dependientes de farmacias privadas son ejemplo de ello. 11.8% de los afiliados al IMSS, a pesar de contar con servicios médicos gratuitos, ha acudido al médico privado en el último año. El que la clase media y alta opte por desistir del uso de servicios públicos es una tragedia porque son esas clases las que típicamente tienen más voz política y por ello, mayor capacidad de impulsar mejoras a los servicios.

En conclusión, México ha avanzado poco en competitividad en la última década. En 2005, México pertenecía al 43% de los países más competitivos, hoy a 51%. Para avanzar más, necesitamos crear un régimen fiscal en el que todos paguen impuestos y todos puedan tener acceso a servicios, no uno en donde, como es actualmente, los pocos que pagamos impuestos no utilizamos los servicios del estado.

Temas: