3 problemas por los que México no crece
Para tener mayor crecimiento se requiere que el consumo, la inversión y las exportaciones netas aumenten, pero no en partes iguales.
Esta semana el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) reveló datos sobre cómo se comportó la inversión, el consumo, las exportaciones e importaciones en lo que va del año, y con ello quedó claro que hay tres razones detrás de nuestro bajo crecimiento económico: (1) un nivel de consumo privado muy bajo, (2) una inversión pública pobre y (3) una inversión privada que crece menos de lo que debiera. Explico.
El crecimiento económico de cualquier país es la suma de tres variables: consumo, inversión y exportaciones netas. Tanto consumo como inversión se dividen a su vez en dos partes: privado y público.
Para tener mayor crecimiento se requiere que el consumo, la inversión y las exportaciones netas aumenten, pero no en partes iguales. Deben crecer más las variables que más peso tienen en la economía, en el PIB. De las cuatro variables, la más importante es consumo que representa 78% de la economía (67% privado, 11% público), luego inversión con 21% (17% privada, 4% pública), y finalmente exportaciones e importaciones, que al restarse contribuyen sólo con 1%.
Primer problema: el consumo privado, que representa las dos terceras partes del PIB, ha disminuido sus tasas de crecimiento sistemáticamente desde el segundo trimestre de 2013. En el último año, el crecimiento ha sido de sólo 1.8% (tasa de todo el año) y de 1.2% si se considera su variación anual del trimestre. La solución es mejorar los incentivos al consumo y la capacidad de consumo de la población. Mejores salarios y una política fiscal que permita más deducciones serían pasos sólidos en dicha dirección. Al momento, el gobierno federal se rehusa a discutir el tema.
Segundo problema: la inversión pública, que representa 4% del PIB, ha tenido tasas negativas de crecimiento en el último año (-4.7%), incluso de -8.3% si se considera sólo la variación anual del trimestre. Si bien 4% no parece mucho, su relevancia es mayor porque la inversión pública se canaliza a la producción de viene que nadie en la industria privada produce y que son fundamentales para reducir los costos de producción y mejorar la competitividad de los bienes producidos en México: infraestructura y conectividad. La solución es que el próximo Presupuesto de Egresos 2015, que actualmente se discute en el Congreso, incremente la inversión pública y que se creen mecanismos de auditoria en tiempo real para saber que el gasto se hace de manera adecuada.
Tercer problema: la inversión privada, que representa 17% del PIB, crece menos de lo que debiera. En el último trimestre, la inversión privada sólo se incrementó 1.4%, y en lo que va del último año ha disminuido -1.4%. La falta de inversión privada no permite desarrollar maquinaria, tecnología y equipo para detonar la productividad.
Así, queda claro que una solución para que México deje de crecer a 1.6% y comience a mejorar es necesario progresar la capacidad de consumo y los incentivos al consumo, incrementar la inversión pública y la auditoría a la obra pública, y crear incentivos para aumentar la inversión privada.
*Doctora en gobierno por la Universidad de Harvard
Twitter: @viri_rios
