México necesita propaganda

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Victor Gordoa 09/04/2014 02:54
México necesita propaganda

“México no tiene sólo un problema de inseguridad, sino un problema de imagen en torno a la inseguridad, no negamos los hechos”. Esta fue una declaración que hizo la embajadora de México en España, Roberta Lajous, al intervenir en el Foro Nueva Economía que igual aborda temas de comercio que de inversión y diplomacia. Además, la embajadora también estableció la íntima relación que existe entre cobertura mediática negativa y el deterioro de la imagen de México en el exterior.

Imagen pública perdida…

Cuando leí la nota periodística no pude evitar pensar en la razón que tiene la embajadora al señalar la enorme problemática de imagen pública en la que como país estamos metidos, pero también en la inutilidad del esfuerzo que las autoridades están haciendo. El problema es enorme, las lindas campañas publicitarias con las que nuestros encargados de promover la marca México intentan resolver la percepción negativa que se nos otorga como país no están funcionando. Eso es evidente. Puedo afirmar que México está viviendo una crisis de imagen pública en el mundo, misma que la firma investigadora Future Brand confirma al colocarnos en el lugar 51 entre 118 naciones y sólo destacarnos en la mención Playas, lugar 25, mientras que en los rubros de Legado y Tradición, Arte y Cultura, Autenticidad e Historia ni siquiera figuramos. Duele, ¿verdad? Pues se trata de capítulos en los que nuestra esencia milenaria podría figurar en primerísimo plano, pero la percepción de tres mil 600 líderes de opinión, viajeros frecuentes de negocios y placer de 18 países no lo considera así, lo cual habla de que México está viviendo el típico problema de imagen pública en el que la esencia está divorciada de la percepción, con el agravante de que ésta se convierte en la realidad de quien percibe, aunque no sea verdad.

Causa y efecto…

El origen de la mala percepción que padecemos como país es el clima de violencia que transmitimos al resto del mundo a través de los medios de comunicación, a quienes no se puede coartar su libertad de información. Una vez que ellos reportan la inseguridad que vivimos en México se echa a andar el círculo de la opinión pública que se complementa con las audiencias mediatizadas, cuya opinión recogen las encuestas, que a su vez vuelven a transmitirse por los medios de comunicación y así girar indefinidamente mientras el problema subsista. Como el que nos ocupa aún no se soluciona, la situación empeora, el periodo de estimulación negativa se alarga hasta arraigarse en la mente de los viajeros mundiales y acaba por convertirse en una crisis de reputación.

Propaganda, no Publicidad…

Ahora podrán estar de acuerdo conmigo, queridos lectores, en que el problema no se puede resolver mediante campañas publicitarias, por más bien producidas que estén; tampoco echando a andar campañas de relacionas públicas internacionales que fracasan al toparse con la cruda realidad mexicana. La solución está en difundir eficientemente los esfuerzos que el gobierno está realizando para abatir al crimen organizado, y sobre todo los resultados que se están obteniendo. El gobierno está poniendo huevos, de eso no hay duda, pero no los está sabiendo cacarear; por eso que no se los recogen, y éste es un problema de comunicación gubernamental que por sexenios de diferentes colores ha subsistido. Los responsables bien podrían iniciar un trabajo de ingeniería en imagen pública que partiera del principio, no del final, de la propaganda, no de la publicidad.

                *Rector del Colegio de Imagen Pública

                @victor_gordoa

                imagenpublica.mx

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