El cruel juego de la imagen
Una imagen se conforma por todos los estímulos verbales y no verbales que nuestros sentidos perciban, y es gracias al poder de nuestra mente que dichos estímulos se transforman en la información que configurará la imagen de lo percibido, la cual tendrá el poder de ...
Una imagen se conforma por todos los estímulos verbales y no verbales que nuestros sentidos perciban, y es gracias al poder de nuestra mente que dichos estímulos se transforman en la información que configurará la imagen de lo percibido, la cual tendrá el poder de guiar todas las decisiones que hagamos. El proceso fisiosicológico de la percepción y su transformación en una imagen mental suena complicado (y lo es), sin embargo, como todos lo hacemos de manera inconsciente miles de veces cada día, parece fácil y esto hace que no reparemos en la importancia que la imagen tiene a la hora de rechazar o aceptar algo. Ahora bien, toda imagen se convertirá en pública cuando muchos perciban lo mismo y decidan mayoritariamente actuar en la misma dirección, así que bastará con que dos o más personas nos perciban para que gocemos de una imagen pública. Todos estos conceptos constituyen los principios fundamentales de la imagología y de la ingeniería en imagen pública, ciencias que tienen un gran futuro porque satisfacen una de las necesidades más grandes de cualquier ser humano, la de ser bien percibido y porque brindan un enorme campo de trabajo a quienes las practican a nivel personal e institucional.
Gustar o no gustar…
Una vez que hemos conformado una imagen mental de lo percibido, lo cual es inevitable, fácil y rápido, viene la parte cruel del asunto, pues resulta que lo que procederá de manera automática será traducir dicha imagen mental en una opinión, misma que será positiva si lo que percibimos nos gustó o negativa si lo percibido nos disgustó y ahí es donde les digo que empieza la parte cruel y difícil del juego de la imagen, ya que la opinión que vertamos nos servirá para identificar a lo percibido. Por lo tanto y resumiendo… percibimos, configuramos una imagen mental, opinamos acerca de lo percibido y con esa opinión identificamos a todo lo percibido, trátese de personas, empresas, instituciones, productos, marcas, etcétera.
Te imaginas cosas…
En el párrafo anterior repetí dos veces la palabra cruel en referencia al juego diario de la imagen pública y es debido a que los seres humanos somos muy injustos cuando lo jugamos. Déjenme y les explico. Cada vez que percibimos, imaginamos que algo o alguien es así, como lo percibimos, tal como lo imaginamos, sin embargo nada nos asegura que en verdad sea así, de tal manera que en el cruel juego de la imagen las cosas serán lo que nos parezcan ser, sin dar mucha oportunidad a la investigación profunda y al reconocimiento de la esencia de las cosas o las personas percibidas, ni modo, así es la cosa y yo no hice las reglas, las hizo la naturaleza humana que actúa diariamente percibiendo, imaginando e identificando, sin detenerse a realizar la chamba completa.
¿Y la esencia?..
Sin embargo la esencia es lo más importante, es el fundamento de la imagen y mi propuesta es reconocerla antes de iniciar cualquier trabajo en la materia, pero la dificultad estriba en que los seres humanos no estamos dispuestos a otorgar el tiempo y esfuerzo necesarios para investigarla y reconocerla con mayor profundidad, por eso es que se dice a manera de axioma que sólo tienes una sola oportunidad para causar una buena primera impresión, porque en el cruel juego de la imagen las cosas son lo que parecen ser. Si el tema les interesa, les hago una amable invitación para que asistan al Congreso Internacional de Imagen Pública este viernes 11 de octubre en el Centro Banamex, para más información consulten www.congresoimagenpublica.com escucharán cinco conferencias que les darán conocimiento. Ahí nos vemos.
*Rector del Colegio de Imagen Pública
Twitter: @victor_gordoa
