Sociedad civil y la reinserción social
La reinserción social, como su nombre lo indica, es el proceso mediante el cualunindividuo habrá de reincorporarse social y sicológicamente al entorno social. En este sentido, el artículo 18 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos establece que la reinserción social constituye el fin principal —y último— de nuestro actual sistema penitenciario:
“…el sistema penitenciario se organizará sobre la base del respeto a los derechos humanos, del trabajo, la capacitación para el mismo, la educación, la salud y el deporte como medios para lograr la reinserción del sentenciado a la sociedad y procurar que no vuelva a delinquir, observando los beneficios que para él prevé la ley”.
Sin embargo, lo cierto es que cuando las personas purgan sus penas y, finalmente, alcanzan la libertad, lo primero que enfrentan es el rechazo social, la discriminación y la falta de empleo debido, primordialmente, a sus antecedentes penales. En este sentido, es indispensable crear mecanismos de reinserción eficientes para prevenir la reincidencia.
Según el Censo Nacional de Gobierno, Seguridad Pública y Sistema Penitenciario Estatal 2015 del Inegi, actualmente hay en nuestro país 224 mil 987 reclusos que se encuentran en procesos de reinserción social; de ellos, 117 mil 988 están realizando alguna actividad ocupacional y 61 mil 881 se encuentran estudiando.
Dado que la reinserción social significa la posibilidad de sociedades más seguras y justas, es indispensable que dentro de las políticas públicas se involucre la participación activa de las organizaciones civiles y empresariales.
Esta es una de las razones que animaron a la Secretaría de Gobernación —junto con todas las diferentes áreas que la conforman— a sumarse al fomento de la participación ciudadana, poniendo especial énfasis en la garantía de los derechos de las personas, así como en la instrumentación de nuevos mecanismos de justicia alternativa para los sectores vulnerables.
Por estas razones, quiero visibilizar el trabajo que diversas organizaciones realizan para lograr este objetivo. Una labor digna que debe multiplicarse en toda la República como ejemplo de una buena práctica. En primer lugar, mencionaré el trabajo que realiza la Fundación Telmex a través del programa Fianzas Sociales. El objetivo principal de este programa, a decir de ellos, “es apoyar a personas que han cometido un delito menor para que puedan obtener su libertad y tengan la oportunidad de reincorporarse a la sociedad con nuevas herramientas de vida, a través de cursos de desarrollo humano y asesoría sicológica profesional que se brinda tanto a los beneficiados como a sus familias”. La cifra de beneficiarios, de 1994 a noviembre 2015, es de 106 mil 751 personas.
Otra organización que participa en esta labor es la Fundación Mexicana de Reintegra A.C., que tiene como objetivo: “dar a los adolescentes una segunda oportunidad, a través del fortalecimiento de sus capacidades y habilidades para que puedan crear un proyecto de vida, donde sean agentes de cambio para ellos, sus familias, su comunidad y para nuestro país, independientemente del entorno de riesgo en el que viven”. En el año 2013, esta organización tuvo una tasa de éxito del 96% en la reinserción de los adolescentes que cumplieron su medida de libertad.
Una tercera asociación es Reinserta Un Mexicano que, actualmente, cuenta con cuatro programas: Niños y mujeres en prisión (según datos de su página, en México existen 339 niños que nacen y viven en prisión hasta los seis años), Adolescentes en conflicto con la ley, Causas justas (defensa de encarcelados “injustamente”) y Dignificación carcelaria. Esta organización está dirigida por la joven y exitosa abogada Saskia Niño de Rivera quien, además de todo, impulsa de forma prioritaria el trabajo con mujeres en prisión.
Finalmente, mencionaré el trabajo que realiza una cuarta organización: Renace, Solidaridad y Justicia. “Renace trabaja por la mejora continua de la justicia penal en México, para garantizar el respeto a los derechos de víctimas y acusados”. Inició operaciones en 1994. Y los programas con los que cuenta son: Servicios jurídicos y litigio estratégico, Renace Mujer, Renace Joven, Soluciones alternas y Renace Familia.
La participación de las organizaciones de la sociedad civil y de la iniciativa privada, hay que apuntarlo, es indispensable para que la reinserción social sea exitosa y, con ello, puedan disminuir los factores de riesgo para la violencia y la delincuencia en una sociedad. De ahí que se deba seguir impulsando esfuerzos para lograr mecanismos que fomenten e incentiven un mayor número de ellas.
