Ellas en Nuevo León y Sonora

Margaret Thatcher escribió en la introducción a Los años de Downing Street: “Teníamos que dejar de decirle a la gente cómo debían ser sus ambiciones y cuál era la manera exacta de hacerlas realidad. Eso dependía de ellos”. En esta última década, nuestro país ha transformado el marco jurídico para acabar con la discriminación. Pero este problema no se acaba por decreto, es producto de una larga historia de “discriminación cotidiana”, muchas veces vista de forma “natural”, en una sociedad como la nuestra y como la de la mayoría de las diferentes regiones del mundo.

Los derechos políticos de las mujeres no son la excepción. Durante décadas, aun cuando constitucionalmente, desde 1953, ellas pueden votar y ser electas a cargos públicos, son muy pocas las que lo han logrado. Pero hoy, a diferencia del pasado, la Reforma Constitucional al Artículo 41, hace obligatorio que los partidos políticos registren paritariamente sus listados de diputados federales y locales.

Aun con este mandato, el TEPJF sigue trabajando para rectificar las decisiones de algunos partidos políticos que han querido evadir la paridad (Tabasco, Querétaro, Veracruz, Estado de México y Sonora son algunos ejemplos).

Cabe reconocer que, aun sin ser obligatoria la cuota de género  para el cargo de gobernador, en esta coyuntura están registradas doce mujeres de diferentes partidos en diversos estados. Sin duda, libran una lucha difícil ante la discriminación, que se traduce en lenguaje y acciones misóginas de algunos actores políticos. Los ejemplos están a la vista y son dignos de reflexionarse al circular en la red. Tal es el caso de las expresiones en “tono amable” del candidato apodado El Bronco, el 26 de abril, contra unas mujeres comerciantes en Monterrey.

Pero no deben extrañarnos estas y otras expresiones idénticas. Sin lugar a dudas, son producto del subconsciente, porque, por mucho que hablemos de la igualdad política entre mujeres y hombres, esto no ha dejado de ser muchas veces, sólo un discurso políticamente correcto. De ahí la importancia de la presencia femenina en los espacios públicos, la cultura machista requiere atacarse con normas jurídicas contra la discriminación. Pero, sobre todo, con actitudes y acciones que permitan combatirla en lo cotidiano.

Acudir a una elección por una gubernatura y enfrentarse a las constantes agresiones verbales y escritas, no es nada sencillo. Pero  las candidatas, en más de un caso, han demostrado su capacidad para superarlas con inteligencia y valentía, demostrando con ello su  formación política, experiencia y talento.

Ivonne Álvarez,  candidata a la gubernatura de Nuevo León —por la coalición “Prosperidad para Todos”— no ha quedado exenta de los ataques, debido a sus antecedentes labores. En un alarde de misoginia y discriminación, algunos de sus adversarios cuestionaron su pasado laboral, como si en México no fuera legal que cualquier ciudadano pueda aspirar a un espacio de poder de elección popular, máxime cuando, como ella, ha tenido diversos cargos y cuenta con el apoyo total de su partido.

Pocos han valorado que, a diferencia del PAN que retiró a Margarita Arellanes (sustituida por Felipe de Jesús Cantú), Ivonne Liliana Álvarez fue capaz de generar acuerdos dentro del PRI y contar con el incondicional apoyo de importantes actores políticos en la vida nacional, como el diputado Héctor Gutiérrez de la Garza o las senadoras Cristina Díaz Salazar y Marcela Guerra (los dos primeros con un papel importante para impulsar acuerdos en el Congreso de la Unión para que se aprobaran  las “reformas estructurales”).

Una encuesta publicada ayer señala que Ivonne aventaja en las preferencias electorales con lo cual, en los próximos años, Nuevo León estaría gobernado por una mujer que, seguramente, con su actuar, hará visible  la capacidad del sector femenino para estar al frente de estos cargos.

Otro caso significativo de éxito electoral para las mujeres en este proceso, puede ser  el de la candidata de la coalición “Por un gobierno honesto y eficaz” a la gubernatura por el estado de Sonora, Claudia Pavlovich Arellano. Las encuestas la ubican como ganadora, pese a la feroz campaña con expresiones misóginas en su contra. Tanto ella como su coordinadora de campaña, han dado respuestas públicas inteligentes en la coyuntura y, sin victimizarse, han puesto el acento en la importancia que tiene la formación política, independientemente de la condición de género.

Si bien, Margaret Thatcher es el ejemplo de una mujer con el perfil sólido que llevó al Reino Unido a salir de su profunda crisis y avanzar en la constitución de la Unión Europea, la imagen que nos dejó en sus memorias también refleja las luchas que tuvo que librar por su condición de género, pero, sobre todo, el talento político al servicio del bien público. En los estados de la República se promueve una revolución femenina que, tarde o temprano, llegará a la Presidencia de la República.

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