2014, el año del Poder Ejecutivo

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Ruth Zavaleta Salgado 20/12/2013 03:06
2014, el año del Poder Ejecutivo

El año 2013 es en el que más reformas constitucionales se realizaron de entre los últimos 20. Si a finales de 2012 las reformas laboral y educativa iniciaron el preámbulo de una nueva visión del Estado mexicano, la reforma de reformas (energética), que se aprobó recientemente por el Poder Legislativo y que está siendo promulgada el día de hoy por el presidente Enrique Peña Nieto, cierra un ciclo definitorio para el rumbo del país.

Dentro de la vida económica, diversos especialistas aseguran que la tasa de crecimiento prevista para 2014 será de entre 3.8 % y 4.1% del PIB (HSBC Global Research, Mexico Economic Outlook), a diferencia de 3.4% visualizado en noviembre de este año. Es probable que la aprobación de los contenidos de las reformas Hacendaria y Fiscal, además de la Reforma Energética planteada y el posible crecimiento en Estados Unidos refuercen más esas previsiones.

No obstante que, en estos meses de trabajo, la Cámara de Diputados apuntaló conscientemente las propuestas de reformas formuladas por el Ejecutivo federal y por el Senado de la República, basada en su papel de Cámara revisora, en muchas ocasiones, algunos integrantes de los partidos emergentes de oposición la descalificaron al definirla como una cámara de “tramitología”. La afirmación demerita los trabajos realizados y disminuye el verdadero impacto que ha tenido el quehacer legislativo de la Cámara baja, incluyendo el papel de las minorías, que, aparentemente, no lograron acordar su agenda con los partidos dominantes participantes del Pacto por México.

Constantemente se dicen desilusionados de la “democracia política” porque no se sienten incluidos en lo que se ha construido de cambios constitucionales y leyes secundarias. Sin embargo, al analizar las reformas proyectadas durante este año, debemos advertir que en éstas se incluyen propuestas que la izquierda en México ha planteado desde décadas atrás; son ejemplos la pensión para adultos mayores y el seguro de desempleo.

Los integrantes de la izquierda representados en la Cámara de Diputados suman en su totalidad 135 (101 del PRD, 20 de MC y 14 del PT). Sus posibilidades —conjuntas— para hacer mayoría se traducen en las combinaciones que suman al PAN y al PVEM (277 votos), a éstos y Nueva Alianza (287 votos), por supuesto, con el PRI (314 votos) y con éste y el PVEM (342) y NA (352).

Al analizar las principales modificaciones constitucionales de este último año, podemos observar la votación que en lo general emitió la izquierda. En materia de Telecomunicación (artículos 6, 7, 27, 28, 73, 78 y 94 de la CPEUM) la votación fue de 414 votos a favor y 50 en contra; la izquierda dio 73 votos a favor. En materia de arraigo (art. 16) emitió 80 votos favorables; en materia de candidaturas independientes (artículos 116 y 122) dio 109 votos; en materia de disciplina financiera de los estados fueron 122 votos afirmativos, y en materia de seguridad universal (artículos 4, 73 y 123) fueron 93 votos a favor.

En la LXII Legislatura de la Cámara de Diputados, la izquierda votó a favor de importantes reformas constitucionales, quizá no contando con la mayoría de sus integrantes debido a la dinámica que políticamente vive desde el proceso electoral y la irresoluble pregunta sobre si tienen que ir en contra de todo o deberían ceder para ganar modificaciones legislativas.

Si las múltiples reformas constitucionales podrían definir al Estado mexicano  como de amplia liberalidad económica, también puede calificarse como un Estado con perspectiva de desarrollo social real. Es cierto, la conjunción parece ser contradictoria y hasta irreal por las experiencias vividas, especialmente durante el sexenio 1988-1994; el Congreso de la Unión tiene hoy más herramientas formales para jugar un papel activo de mayor control al Poder Ejecutivo.

Pero, si bien es cierto que este año que finaliza es el de los cambios legislativos, 2014 tiene que ser el año de la inversión económica y generación de empleo, el de mejores resultados en el combate a la pobreza y la desigualdad social, el de mayor seguridad pública y disminución de violencia, el de buenos resultados en educación pública, es decir, el año de los resultados del Poder Ejecutivo.

                *Maestra en derecho constitucional por la UNAM

                ruthzavaletas@hotmail.com

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