La comunidad gay de Israel: parte integral de la diversidad social

Sus logros en los últimos 39 años han sido impresionantes. Sus miembros participan en todas las esferas de vida.

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Rodica Radian Gordon 13/02/2014 00:00
La comunidad gay de Israel: parte integral de la diversidad social

Temas relacionados con la comunidad gay —tales como bodas entre el mismo sexo o adopción de niños en familias del mismo sexo— han devenido en los últimos tiempos parte integral de la agenda pública de muchos países. Sin duda, existen ya sociedades que aceptan la diversidad, entendiendo la aportación de la inclusión a su enriquecimiento. Desafortunadamente, todavía llama la atención la persecución en contra de personas que se identifican con preferencias sexuales diferentes en otros países, donde estas tendencias son castigadas de una manera muy severa, lo que conduce a que sean muy pocas las personas que se atreven a admitir públicamente su condición.

En Israel, la comunidad gay mantiene un perfil alto en muchas esferas: la cultural, la pública —ya que muchas personas identificadas con la comunidad tienen puestos en la política, dentro del ejército, en el sistema gubernamental (incluso en el Ministerio de Relaciones Exteriores), entre otras. A lo largo de los años, la comunidad logró cambios primordiales en materia de legislación dirigida a homologar la condición del mismo sexo a la de parejas heterosexuales. La ciudad de Tel Aviv es reconocida desde hace varios años como una de las ciudades más receptivas, contando con desfiles anuales, bares y una vida cultural fuerte para la comunidad. En los últimos meses ha resonado también el tema de adopción de niños, de la subrogación de vientre en países asiáticos, ya que el fenómeno de hijos en familias del mismo sexo se hace cada vez más popular.

Sin embargo, éste no siempre ha sido el caso. La comunidad gay de Israel comenzó a formarse a mediados de los años 70 a través de encuentros y agrupaciones encubiertas, ya que la ley en contra de relaciones homosexuales fue abolida hasta fines de los años 80 (gracias a la iniciativa de Shulamit Aloni, lideresa del partido Meretz y del movimiento cívico liberal). En aquel entonces y a lo largo de los años 90 se realizó una labor legislativa inspirada en la ley fundamental que pasó la Suprema Corte en torno de los derechos humanos y cívicos, obteniendo así las parejas del mismo sexo derechos iguales a los de las parejas heterosexuales tanto en la esfera laboral como legal. Hay que subrayar la labor realizada por aquellas ONG que desde su formación se dedicaron a la lucha de los derechos de las minorías, incluso la gay.

En los años 2000 la actividad de la comunidad a través de sus ONG, así como de grupos de presión política, logró obtener más leyes igualitarias y posicionar a la comunidad dentro del consenso general. Pero a pesar de todo lo anterior, 2009 trajo consigo un trauma ante la irrupción de un crimen de odio, cuando una persona entró en un bar de jóvenes gay asesinando e hiriendo a varios de ellos. El Estado puso mucho interés en llevar a la justicia al responsable. Para muchos israelíes el caso ha sido un parteaguas y una advertencia en cuanto a la condición de intolerancia.

Los logros de la comunidad gay en Israel en los últimos 39 años han sido impresionantes. Hoy día sus miembros participan de una manera abierta en todas las esferas de vida. Tel Aviv se ha convertido en uno de los más destacados centros de atracción para la comunidad gay de todo el mundo. Sin embargo, el reto de inclusión y de igualdad cívica para ellos —así como para otras minorías— sigue siendo de la sociedad entera.

Embajadora de Israel en México.

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