Diagnóstico prenatal y Síndrome de Down
En Islandia todas las gestantes tienen acceso a las técnicas de diagnóstico prenatal temprano.
Ayer se publicaron algunos artículos periodísticos que comentan un hecho notable en Islandia. Resulta que 100% de los fetos con Síndrome de Down son abortados por las mujeres que cursan esos embarazos, el resultado es que prácticamente no hay recién nacidos con la enfermedad.
Por supuesto, el hecho da lugar a muchas reflexiones, lo primero que señalo está en relación a que absolutamente todas las gestantes tienen acceso a las técnicas de diagnóstico prenatal temprano. A la semana 12 de gestación se les ofrece una primera prueba de tamiz, y en los casos alterados, rápidamente antes de un par de semanas, ya se tiene el resultado de los exámenes confirmatorios de la enfermedad, de tal forma que la mujer puede, con un embarazo temprano, optar por el aborto. Así debe aplicarse esta tecnología, cualquier circunstancia que directa o indirectamente provoque retrasos en la atención, atenta contra el derecho que tiene una mujer para decidir.
Así lo tienen allá. El otro grupo de reflexiones está en relación con que el síndrome mencionado no es una enfermedad letal, de hecho hay muchos individuos en este mundo portadores de la enfermedad y que son personas productivas, pero, por desgracia, no todas.
También las hay con enormes sufrimientos por enfermedades que son mucho más comunes entre ese grupo, como algunos tumores malignos o ciertas enfermedades cardiovasculares.
Otro hecho conocido es la enorme cantidad de recursos que requiere cada persona con esa patología, para poder acceder a una vida plena y normal, hecho que cobraría importancia si estuviéramos hablando de nuestro país.
Allá no es el caso, a pesar de lo cual las mujeres están decidiendo terminar los embarazos. Por supuesto, los periodistas se preguntan acerca de las causas y, al entrevistar a varias mujeres, la respuesta universal es el deseo de ahorrar el sufrimiento a la futura persona, lo cual implica también una visión alejada de cualquier religión, hecho que caracteriza a la sociedad islandesa.
Las opiniones pueden diferir, pero el hecho fundamental del derecho que tienen las mujeres a decidir, bajo las circunstancias que les parezcan adecuadas, es la norma ética universal, por supuesto desde un punto de vista laico, y que, por cierto, en México no se respeta ni se entiende cabalmente.
Tenemos algunos programas en el país de diagnóstico prenatal y lo curioso es que con el resultado alterado se le niega a la paciente el aborto por el pensamiento del médico... nada más absurdo.
Si los médicos de alguna institución sanitaria no están de acuerdo con las decisiones de las mujeres, no deben ofrecer las técnicas, así de simple. Al momento de ofrecer las técnicas, está el médico aceptando, de antemano, la posibilidad de que la mujer opte por interrumpir un embarazo, aunque el motivo no sea acorde con el pensamiento del galeno.
Al final del día es ella quien quedará a cargo de la persona enferma y, por lo tanto, es ella quien debe decidir. Ojalá lo entiendan los encargados.
