Fertilización in vitro y cáncer de mama

Falta información sobre el riesgo y consecuencias del proceso contra ideologías.

Se publicó hace unos días un estudio en la revista JAMA, órgano oficial de la Asociación Médica Americana; que analiza la posible relación entre los procedimientos de fertilización in vitro y la aparición posterior de cáncer de mama en las mujeres que se han sometido a los tratamientos.

La duda es importante porque los tratamientos incluyen estimulación ovárica, lo que provoca niveles de estrógenos y progesterona muy por encima de los fisiológicos, y sabemos con certeza que ambas hormonas tienen un papel importante en el crecimiento de los tumores malignos de la mama.

La metodología empleada en el estudio es una de las más poderosas, se incluyeron a todas las mujeres tratadas por infertilidad, mediante fertilización in vitro en Holanda, desde 1983 hasta 1985.

Se investigó hasta el día de hoy, el número de esas mujeres que habían desarrollado tumores malignos de la mama, para comparar ese número contra otro grupo que no había sido sometido al tratamiento.

Los resultados traducen y demuestran de forma muy clara que no existe mayor riesgo de cáncer de mama en esas mujeres. Todas las técnicas de reproducción asistida han estado siendo vigiladas puntual y estrictamente por muchas razones, en primer lugar quiero mencionar que, si bien es cierto la Organización Mundial de la Salud considera a la infertilidad como enfermedad, en estricto sentido no lo es porque no existen enfermedades que se presenten solamente cuando dos personas específicas se encuentran juntas.

Finalmente nadie muere por no poder tener un hijo, aunque las consecuencias sobre la salud general son innegables.

Muchos gobiernos incluso, frente a las crisis económicas actuales, destinan una muy limitada cantidad de recursos financieros a éstos tratamientos porque existen urgencias sanitarias que le pueden costar la vida a muchas personas por lo que prefieren destinar los recursos hacia esos problemas.

También parecen, desde un punto de vista superficial, tratamientos dirigidos a personas o parejas aparentemente sanas, y que no están exentas de riesgo, demostrar entonces que no hay riesgo de cáncer de mama es importante.

Las otras razones de la vigilancia tan escrupulosa que se ha articulado sobre los procedimientos proviene de las posturas ideológicas de muchas sociedades; es decir, las religiones frecuentemente tienen objeciones sobre éstas técnicas por lo que están buscando el tropiezo, o algún pretexto para gritar a voz en cuello que es necesario y urgente prohibirlas.

Acá en tierras mexicanas, tenemos muy pocos espacios de la medicina pública que ofrezcan los tratamientos mientras seguimos atorados sin una legislación adecuada, centrada, permisiva y universal que le brinde seguridad jurídica a todos los involucrados por el boicot que las ideologías han articulado en contra.

Me parece el peor escenario. Ojalá el Estado pondere correctamente las enormes ventajas de conservar las pocas clínicas públicas dedicadas al tema.

Temas: