Abuso de la visita del Papa
Es un hecho histórico que cualquier político desea aprovechar para ensalzar su imagen.
Viene a México SS Francisco, octavo soberano de Ciudad del Vaticano, máximo representante de la Iglesia católica; que sigue siendo la más numerosa en éste país, a pesar de la tendencia a la baja, según los últimos censos poblacionales. Es un hecho histórico que cualquier político desea aprovechar para ensalzar su imagen, aparecer con la figura papal o congraciarse públicamente; lo que no es en sí mismo necesariamente malo. Lo que quiero poner de relieve son algunos hechos francamente indeseables, por no decir detestables. En primer lugar, tenemos a un gobernador priista, Javier Duarte de Ochoa, en un estado caracterizado en los años recientes por un baño de sangre, producto de la delincuencia organizada, Veracruz, donde además ha habido desapariciones y secuestros de comunicadores, con unas cifras de muerte materna vergonzosas; rápidamente, en tan sólo tres días, dicho personaje saca adelante en un Congreso local, a todas luces comparsa del personaje, una iniciativa para cambiar la Constitución Política estatal, otorgándole derechos como persona al óvulo fertilizado. Parece una broma de mal gusto que dicho gobernador, en medio de aquel escenario, no pueda conciliar el sueño pensando sesudamente en el estatus legal de la unión del óvulo y el espermatozoide. Obviamente la intención es crear una escena propicia para congraciarse con el jerarca católico e incluso, de ser posible, saludarlo de mano, con el consecuente incremento de su capital político. Lamentable desde cualquier ángulo. Por otro lado, hace poco tiempo, se presentó una iniciativa en la Cámara de Diputados para regular la reproducción asistida, y que se caracteriza por estar muy mal hecha, con pésima redacción y sin ninguna base médica. El tema ha sido profundamente manoseado por legisladores de todas las tendencias, pero característicamente los conservadores católicos, siempre han pretendido boicotear cualquier intento de progreso en el campo. Les resultan muy incómodos los debates científicos en torno a la reproducción humana y sienten que es su deber bloquear cualquier intento de regularla con bases médicas y científicas, por lo que recurren a redactar basura legislativa como la citada iniciativa. Saben de antemano que no progresará hacia ningún lado, pero obtienen su cometido: descarrilar las que están bien hechas. Cabe la suspicacia acerca de las razones por las cuales poco tiempo antes de la visita del Sumo Pontífice se presenta frente al Congreso semejante adefesio; que, por decir lo menos, no contó con la asesoría de ningún médico involucrado en el tema. Como muestra menciono que el texto pretende limitar las técnicas a parejas heterosexuales casadas, permite la maternidad subrogada sólo de un familiar directo, y no marca la obligación de quien encarga la gestación para brindarle cuidado médico a la madre sustituta. Dos ejemplos del abuso de la visita del Papa.
