¿Ganará EPN su estado?
Una eventual derrota del PRI el próximo domingo en el Estado de México tendría muchas lecturas. La primera, que el Edomex dejaría de ser una de las cinco entidades del país que no han tenido alternancia desde 1929, año de la fundación del Partido Nacional ...
Una eventual derrota del PRI el próximo domingo en el Estado de México tendría muchas lecturas.
La primera, que el Edomex dejaría de ser una de las cinco entidades del país que no han tenido alternancia desde 1929, año de la fundación del Partido Nacional Revolucionario, ancestro del PRI.
Resulta interesante que no fue el PNR el que formalmente gobernó la entidad entre 1929 y 1933 –hasta mediados de los años 40, los periodos de los Ejecutivos estatales eran de cuatro años– sino el Partido Socialista del Trabajo (PST), una organización aliada del Nacional Revolucionario.
El PST fue creación del general Filiberto Gómez, quien combatió al lado de Álvaro Obregón en la Batalla de Celaya. Gómez fue miembro del comité organizador del PNR y presidente de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión. En 1929 se convirtió en gobernador del Edomex bajo las siglas del PST y mantuvo el control político de la entidad donde la oposición estaba prohibida.
Fundado en 1925, el PST se disolvió en 1934 para ser parte del PNR, cuando Plutarco Elías Calles, el Jefe Máximo, dispuso que las fuerzas políticas surgidas de la Revolución se unificaran.
Más allá de las siglas del PST, el movimiento de Filiberto Gómez y su hermano Abundio era conocido localmente como Gomismo y fue el verdadero factor de poder en el estado hasta que fue destronado por lo que hoy se conoce como Grupo Atlacomulco.
El cambio de estafeta ocurrió de forma violenta, en marzo de 1942, cuando fue asesinado el entonces gobernador Alfredo Zárate Albarrán. Una tesis sobre ese magnicidio es que el mandatario mexiquense conspiraba con otros gobernadores contra las intenciones sucesorias de Maximino Ávila Camacho, hermano del entonces Presidente.
El caso es que ahí terminó el Gomismo y comenzó la era del Grupo Atlacomulco, cuyo primer gobernador fue el célebre diplomático Isidro Fabela.
La segunda lectura de una eventual derrota del PRI el domingo sería, justamente, el fin del grupo político fundado por Fabela, quien designó, como su brazo derecho, a un paisano suyo de Atlacomulco –un político sagaz, pero poco letrado–, cuyo nombre era Alfredo del Mazo Vélez. Éste sería su sucesor en la gubernatura a partir de 1945.
Dicho grupo ha sido el bloque político más influyente de la historia moderna del país, semillero no sólo de varios ocupantes del Palacio de Gobierno de Toluca, sino de legisladores, secretarios de Estado, aspirantes presidenciales y dos presidentes de la República: Adolfo López Mateos y Enrique Peña Nieto.
Además, sería irónico –casi cosa de karma– que quien destronara al Grupo Atlacomulco fuese una mujer, Delfina Gómez, quien lleva el apellido del fundador del grupo al que aquél arrebató el poder tras el asesinato de Zárate hace 75 años.
La tercera lectura sería la ruptura de la dinastía política Del Mazo. El abuelo y el padre del candidato del PRI gobernaron el Estado de México entre 1945 y 1951 y entre 1981 y 1986, respectivamente.
No es común que haya tres generaciones de gobernadores en una misma entidad. Eso sólo se ha dado, que yo recuerde, en Colima (los Álvarez) y Michoacán (los Cárdenas). Una derrota del PRI el domingo en el Estado de México impediría un tercer caso.
La cuarta lectura sería la incapacidad de un Presidente de la República, por segunda vez consecutiva, de ganar su estado durante su mandato.
Desde que hay alternancia en las gubernaturas, sólo un Presidente lo ha conseguido: Carlos Salinas, en Nuevo León, con Sócrates Rizzo, en 1991.
Sería difícil atribuir el mismo logro a Vicente Fox, pues los sexenios en Guanajuato y Los Pinos son concurrentes. Sin embargo, Ernesto Zedillo no pudo hacerlo en Baja California (algunos dicen que no quiso poner allí a un candidato competitivo en 1995) y Felipe Calderón fracasó en dos ocasiones.
En 2007, el PAN llevó como candidato a la gubernatura de Michoacán a Salvador López Orduña, dos veces alcalde de Morelia –la ciudad natal de Calderón–, quien fue derrotado por el perredista Leonel Godoy. Y en 2011, Acción Nacional nominó a Luisa María, la hermana del Presidente, quien perdió contra el priista Fausto Vallejo.
A diferencia de Zedillo y Calderón, Enrique Peña Nieto fue gobernador de su estado (2005-2011) antes de ser Presidente, por lo que una derrota del PRI podría tener para él, más de un significado.
