Después del Brexit
1 Vivimos un tiempo de grandes incertidumbres. El resultado del referéndum en el Reino Unido parece haber echado atrás el reloj cien años. Estamos cruzando la frontera de una era de rápida y creciente integración a una de atomización y aislamiento, a ritmo incluso ...
1) Vivimos un tiempo de grandes incertidumbres. El resultado del referéndum en el Reino Unido parece haber echado atrás el reloj cien años. Estamos cruzando la frontera de una era de rápida y creciente integración a una de atomización y aislamiento, a ritmo incluso más acelerado.
2) El rechazo de los gobernados hacia los gobernantes es un fenómeno mundial que no siempre apela a la racionalidad, a la gradualidad ni a los mejores intereses de aquéllos. Peor aún, los indignados podrían estar haciendo un juego insospechado a la opción autoritaria.
3) El golpe que significa el Brexit a la Unión Europea resulta peligroso en el contexto de la tendencia de ese continente al tribalismo. El proyecto que dio origen a ese bloque también ha logrado un periodo de paz de siete décadas (con la excepción de la guerra de los Balcanes), algo que no se había visto en por lo menos mil años.
4) La decisión ha dado alas a políticos populistas en toda Europa e incluso a los de otras partes del mundo. Al señalar a la Unión Europea como la razón de sus problemas, los partidarios del Leave han lanzado un guiño a regímenes y políticos autoritarios. Rusia, China, Turquía e ISIS sonríen.
5) La campaña por el Brexit, como toda la propaganda populista (de izquierda o derecha), ofreció salidas fáciles y rápidas a los problemas (austeridad, desempleo, migración) que, pronto se verá, eran falsas. Lo malo es que la decisión de los votantes es irreversible.
6) La polarización política es un signo de estos tiempos. La tendencia a creer en verdades absolutas y descalificar las ideas que no coinciden con las de uno es peligrosa. El electorado británico se dividió abruptamente en regiones (Inglaterra versus Escocia) y en grupos de edad (viejos contra jóvenes).
7) En los años que tengo de observar la política estadunidense, nunca había visto a los electores de ese país tan enfrentados como ahora, al punto de destilar odio por el otro bando. Si algo podemos hacer, no dejemos que ese grado de intolerancia nos alcance en México dentro de dos años o lo lamentaremos.
8) La mayoría no siempre tiene razón y no todos los votantes están igual de equipados para tomar decisiones que afectan a todos e incluso a futuras generaciones. La democracia, que sigue siendo el menos malo de los sistemas políticos, puede también ser el medio por el que los sinvergüenzas abusan de los menos informados.
9) Leo en el diario español El Mundo que 25% de los electores de ese país convocados ayer a las urnas para tratar de formar gobierno piensa que el sol gira alrededor de la tierra. El dato lo reveló un sondeo del Ministerio de Economía. ¿Cuántos mayores de edad creerán cosas semejantes aquí?
10) Hasta hace poco habíamos creído que los regímenes autoritarios llegaban al poder sólo mediante golpes de Estado o elecciones amañadas. Hoy no podemos estar tan seguros de que los votantes no vayan a votar libremente por salidas de fuerza o perfectos tiranos, como acaba de pasar en Filipinas.
11) La decisión en el referéndum enfrentó a los jóvenes con los viejos. Aquéllos hoy reclaman que éstos hubiesen votado por algo que afectará más a las futuras generaciones. Pero, ¿por qué la participación de los jóvenes fue menor a la de los viejos? Tal vez porque aquéllos estaban ocupados resolviendo los problemas del mundo a tuitazos.
12) Teniendo en cuenta este resultado, ¿habrá quien pueda seguir diciendo que todo debe ser siempre consultado? ¿O surgirán gobernantes con la valentía de tomar decisiones impopulares, comprendiendo que es parte de su trabajo, y no volteen todo el tiempo hacia las redes sociales?
13) Ningún hombre es una isla, escribió el poeta metafísico John Donne hace casi cuatro siglos. Tampoco lo es nación alguna. Nada se resuelve en el aislamiento. En esta era global ningún país puede presumir de no necesitar de los demás o que sus decisiones no afectan a otros.
14) Parte de la fuga hacia este populismo de derecha puede ser explicado por la falta de reformas profundas y oportunas a sistemas de protección social de la que abusaron gobernantes y gobernados. Vale la pena recordar que ninguna persona, familia o nación puede gastar más de lo que ingresa sin eventualmente meterse en líos.
