Hurtado

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Pascal Beltrán del Río 30/04/2014 01:07
Hurtado

En el nombramiento de Jorge Carlos Hurtado Valdez como nuevo secretario ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública —ratificado ayer por el Senado— se conjuntaron dos factores a su favor: ser exgobernador y ser campechano.

No es que el Presidente de la República tenga predilección por quienes, cómo él, fueron mandatarios estatales, pero seis de ellos están en el gabinete. Además, hay que contar entre los exgobernadores encumbrados este sexenio a los dos principales dirigentes del PRI.

Y tampoco es que Enrique Peña Nieto muestre favoritismo por los políticos campechanos, pero varios de ellos han aparecido en su carrera política, notoriamente el ya fallecido Rafael Rodríguez Barrera, quien fungió como delegado del PRI en el Estado de México cuando el hoy Presidente fue designado como candidato a la gubernatura.

Otros campechanos que cuentan con la confianza del Presidente y trabajan cerca de él son Renato Sales Heredia, coordinador nacional antisecuestros; Aracely Escalante Jasso, la titular del Inapam, y José Antonio González Curi, quien además de ser coordinador del Inafed es también exgobernador de la entidad.

Ayer en círculos políticos se discutía si el nombramiento de Hurtado Valdez al frente del Secretariado Ejecutivo del SNSP era una promoción o no –antes se desempeñaba como contralor interno de la Secretaría de Gobernación—pero lo cierto es que ahora se coloca en una posición donde tendrá que hacer gala de lo que muchos dicen es su principal cualidad: su capacidad de diálogo y su cordialidad.

Hay que decirlo claramente: el contador público Hurtado Valdez no es experto en seguridad y la posición que a partir de ahora ocupará no se ha distinguido, en los 15 años desde que fue creada, por lograr que los estados del país —y mucho menos las policías— actúen en un mismo sentido y con un mismo propósito.

Como dice el abogado y exsubprocurador general de la República y compañero de estas páginas, José Elías Romero Apis, si los policías no hacen caso a sus jefes —gobernadores o presidentes municipales— mucho menos lo hacen a quienes no lo son.

Al frente del Secretariado Ejecutivo ha habido personas que saben mucho del tema de seguridad —como Jorge Tello Peón y Monte Alejandro Rubido García—, pero esa instancia ha servido más para dar la cara ante los activistas de la sociedad (además de avanzar en la sistematización de las cifras relacionadas con la delincuencia) que para “formular, ejecutar, dar seguimiento y evaluar las políticas, programas y estrategias en materia de seguridad pública”, la primera de sus facultades formales.

Durante su gestión como gobernador de Campeche (2003-2009), Hurtado Valdez no dio los mejores resultados en materia de seguridad pública. Causó consternación la forma en que creció la violencia en municipios como Candelaria.

Sin embargo, el mandatario se distinguió por su talante conciliador con las fuerzas políticas del estado. Pese a que ganó la gubernatura por una diferencia estrecha, mantuvo buenas relaciones con el PAN estatal y el gobierno de Felipe Calderón.

Asimismo, era dado a dejarse ver en público sin aparatosos equipos de seguridad.

También cimentó durante su periodo la relación con Enrique Peña Nieto y Miguel Ángel Osorio Chong, quienes gobernaron sus respectivos estados al mismo tiempo que él.

En su paso tanto por el ayuntamiento de Campeche como por la gubernatura siempre guardó un tono mesurado, se mantuvo abierto al diálogo y no se le conocieron exabruptos. Esos son atributos que seguramente le serán muy útiles en el cargo.

En su contra, puede jugar el hecho de que no haya acumulado aún muchos años con una responsabilidad de índole federal, pues la gran mayoría de su carrera política la hizo en su estado.

Está por verse si su papel al frente del Secretariado Ejecutivo será de alto perfil, como fue el de su predecesor —Rubido García, promovido como comisionado Nacional de Seguridad—, pero el nombramiento de un hombre cercano al Presidente, en un tema toral para el gobierno, promete que no pasará inadvertido.

También puede adelantarse que las voces ciudadanas que se han hecho escuchar en el tema de la seguridad pública, no perderán oportunidad para calar al nuevo secretario ejecutivo.

Apunte al margen

La reforma electoral se va a periodo extraordinario, luego de que anoche Acción Nacional expuso en la mesa de negociación que no existen condiciones para aprobar hoy —último día del periodo ordinario de sesiones del Congreso— las tres leyes generales que están a discusión.

El fracaso del Senado en la construcción de acuerdos ha creado una situación de apremio: estamos a sólo 60 días de que venza el plazo constitucional para realizar cambios a las leyes electorales, y el recién estrenado INE aún carece del sustento legislativo para hacer su trabajo.

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