El reto del PAN

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Pascal Beltrán del Río 26/02/2014 01:56
El reto del PAN

Anoche, la Comisión Nacional Organizadora de la elección para dirigente del PAN dio a conocer por fin la convocatoria para este proceso, con lo cual la maquinaria partidista se pone en marcha para decidir entre la continuidad de Gustavo Madero Muñoz y su relevo.

Si bien lo que está en disputa es un periodo de apenas un año y meses al frente del partido —los cambios de estatutos recientemente aprobados sincronizarán, a partir de 2015, la renovación de la dirigencia y las elecciones federales—, quien gane la elección podrá incidir en la dirección y las definiciones políticas del PAN en un momento clave.

El triunfador será juzgado por los resultados electorales del año entrante —cuando se renueven nueve gubernaturas, además de la Cámara de Diputados y otros cargos—, a pesar de que apenas tendrá tiempo de instalarse en la oficina del jefe nacional cuando ya esté metido de lleno en la selección de candidatos y la organización de las campañas.

Madero buscará ser el sexto presidente en la historia del PAN que consigue reelegirse. Antes lo hicieron Juan Gutiérrez Lascuráin, Adolfo Christlieb Ibarrola, Abel Vicencio Tovar, Luis H. Álvarez y Luis Felipe Bravo Mena.

Quince de los 21 jefes nacionales que el PAN ha tenido desde su fundación en 1939 —y eso, por lo pronto, incluye a Madero— no han podido permanecer en el cargo más allá del trienio para el que fueron elegidos o el interinato para el que fueron designados.

En meses recientes, emergieron tres contrincantes serios para Madero: Ernesto Cordero, Juan Manuel Oliva y Josefina Vázquez Mota.

En noviembre pasado, los tres contemplaron la idea de formar un frente. Primero para obligar a Madero a acelerar los trabajos de la sucesión; más adelante, para presentar una sola candidatura contra la reelección del jefe nacional.

La primera estrategia tuvo una vida efímera, pues la prolongación del mandato de Madero —cuyo periodo debía terminar en diciembre pasado— se vio favorecida por un complicado proceso de reforma estatutaria, que incluyó la aprobación de su marco interno por parte de las autoridades electorales.

La segunda murió antes de nacer, pues los tres rivales nunca lograron ponerse de acuerdo en quién de ellos sería el candidato o candidata.

Como le relaté en este espacio el miércoles 19, el llamado Tucom azul (Todos Unidos Contra Madero) no se concretaría, pues Vázquez Mota había decidido no participar en el proceso y declararse neutral en él.

Hoy lo dará a conocer formalmente a las 11 de la mañana. La exsecretaria de Estado y excandidata presidencial llegó a la conclusión de que el proceso de renovación de la dirigencia estaba “muy polarizado” y que la mejor forma de ayudar a distender el ambiente era adoptar una posición de “neutralidad activa”.

En cuanto a las negociaciones entre Cordero y Oliva para presentar un solo candidato contra Madero —se ha especulado que el primero sería aspirante a la presidencia nacional y el segundo, a la secretaría general—, éstas no habían avanzado hasta el pasado fin de semana.

Madero ha sido muy hábil en controlar los tiempos del proceso. Pero también ha evitado que las denuncias de corrupción y escándalos que han enfrentado recientemente a personajes de su entorno no lo salpiquen.

En los próximos días, el chihuahuense se separará del cargo para postularse a la reelección. Eso es lo que sus rivales internos hubieran querido que hiciera varias semanas atrás.

Entre las críticas que ha recibido Madero es que utilizó la difusión de actividades en tiempos oficiales para reforzar su propia imagen, y que no dio a conocer durante largo tiempo los datos del nuevo padrón de militantes, especialmente los 230 mil que podrán votar en elección del 18 de mayo.

Como sea, el actual presidente del partido arrancará la carrera rumbo a la elección del 18 de mayo con una gran ventaja sobre sus competidores. Y aprovechará hasta el último minuto su estancia en el cargo para ampliarla.

Mañana jueves, a las 10 de la mañana, encabezará el homenaje al fundador del PAN, su paisano Manuel Gómez Morin, en la Rotonda de la Personas Ilustres, por el 117 aniversario de su nacimiento. Este homenaje es el arranque de los festejos por los 75 años de vida del partido.

Más tarde ese día, Madero será reconocido por sus pares en el Pacto por México —en un formato que no se había definido al momento de escribir estas líneas— por el papel que jugó en las reformas.

Entre viernes y lunes informará al CEN del partido que se separa del cargo. Y será reemplazado por la actual secretaria general, Cecilia Romero, quien se convertirá en la primera jefa nacional del PAN y durará en el cargo hasta que tome posesión el próximo presidente, el 23 de mayo.

Pero más allá de que Madero ya tenga amarrada la reelección, o que un competidor consiguiera echársela a perder, el próximo jefe nacional del PAN tendrá un gran reto: ir ante el electorado el año entrante para demostrar que el partido aprendió la contundente lección de 2012.

¿Cuál es esa lección? Haber perdido su marca al pretender imitar al PRI. Porque entre el original y la copia, la gente siempre preferirá lo primero.

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