Nuestra democracia: un retrato

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Pascal Beltrán del Río 29/01/2014 01:52
Nuestra democracia: un retrato

Ha comenzado a circular un análisis de profundidad sobre la participación política y el comportamiento de los votantes en las pasadas elecciones federales.

Se trata del Estudio nacional electoral mexicano 2012, a cargo del CIDE, el Conacyt y el IFE. Es una investigación conducida por Rosario Aguilar Pariente, profesora de la División de Estudios Políticos de la primera institución.

A lo largo de casi 300 páginas, y con base en encuestas realizadas antes y después de los comicios, el documento contiene hallazgos que resultan imprescindibles para buscar significados de la batalla electoral que culminó hace casi 19 meses.

A continuación, resumo algunos de los principales datos que revela el estudio sobre características de los votantes, efecto de las campañas electorales, preferencias y actitudes hacia partidos y candidatos en contienda, entre otros puntos, que seguramente darán de qué hablar en los próximos días.

- El electorado mexicano está cargado políticamente a la derecha y se define mayoritariamente como conservador. De cada cien votantes encuestados, 66.1 se colocan a la derecha del centro político, mientras que 16.2 lo hacen a la izquierda. Casi uno de cada cinco electores dice estar en la extrema derecha del espectro. Seis de cada diez se califican a sí mismos como conservadores en algún grado, en tanto que dos de cada diez se colocan la etiqueta de liberales.

- El electorado mexicano está insatisfecho con cómo funciona la democracia en México. Sólo 27.1% dice estar “muy satisfecho” o “satisfecho” con ella. Sin embargo, la mayoría de los votantes (53.3%) dice que el voto hace una gran diferencia. Tres de cada cuatro piensa que es más útil salir a votar que participar en una manifestación. En cuanto al desarrollo de los comicios de 2012, 28.9% cree que fueron limpias y 20.5% piensa lo contrario.

- La inseguridad fue un factor presente en la mente de los votantes. La tercera parte de los electores consideró que ese era el principal problema del país. En cuanto a la responsabilidad de la violencia, un porcentaje mayor de encuestados la atribuyó al gobierno federal (58%) que al narcotráfico (49.1%), pero, aun así, la mayoría aprobaba la gestión de Felipe Calderón (53.7% estuvo de acuerdo en cómo gobernaba el Presidente).

- Casi el doble de los votantes estaba dispuesto a correr el riesgo de cambiar de partido en el gobierno (43.1%) que de quedarse con el mismo (23.9%). Ocho de cada diez votantes ya sabía cómo iba a votar desde el principio de la campaña, y fue Josefina Vázquez Mota, quien acaparó la mayoría de los votos switcher o cambiantes (42%), seguida en ese mismo rubro por Enrique Peña Nieto (25%) y Andrés Manuel López Obrador (17%).

- El antipriismo se consolidó como la primera razón de los votantes para impedir algo a través de su voto: 26% de los encuestados dijo que quería usar su sufragio para detener el regreso del PRI a Los Pinos. En cuanto a los candidatos que mayor rechazo provocaron —“¿por quién nunca votaría usted?”—, el primer lugar se lo llevó López Obrador, con 32%, seguido de Vázquez Mota, con 29 por ciento.

- El elector mexicano es mayoritariamente independiente en cuanto a identidad partidista. Sólo 44% dice simpatizar con alguno de los partidos. De ese porcentaje, 45% simpatiza con el PRI, que, por cierto, es percibido por los electores como el partido que está más a la derecha del espectro. Curiosamente, no era el PRD sino Movimiento Ciudadano el partido más identificado con la idea de izquierda. En cuanto a la calificación otorgada a los partidos —“¿qué piensa acerca de cada uno?”—, el PRI recibió 5.8; el PAN, 5.4, y el PRD 4.7.

- La publicidad del candidato Peña Nieto tuvo un impacto mucho mayor al de sus contrincantes. El priista tuvo casi el doble de contactos propagandísticos con los votantes que López Obrador. De los tres principales candidatos, el tabasqueño obtuvo el último lugar en recordación de su publicidad (55%); Peña Nieto casi 12 puntos más en ese rubro. Del 20% de votantes que dijo haber recibido un regalo de los partidos en campaña, 76.8% detalló que fue del PRI.

- El electorado mexicano se informa muy poco. Una mayoría abrumadora (94.3%) no pudo nombrar al secretario de Hacienda, por ejemplo. Casi la mitad de los encuestados dijo no haber hablado de política un solo día de la semana anterior al sondeo y sólo 5% habló de política diario. En cuanto a la importancia de internet en las campañas, sólo 2.7% señaló haber leído noticias electorales en la web y únicamente 3.6% optó por las redes sociales para expresar su preferencia por un candidato.

Los anteriores son algunos de los resultados obtenidos por este extenso estudio. Será interesante ahondar en él para tratar de entender hacia dónde va nuestra democracia.

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