Voceros

Es de reciente cuño la figura de vocero de Los Pinos o del gobierno federal. Data del inicio del sexenio de Ernesto Zedillo. Y en estos 19 años ha habido voceros que se han especializado en explicar lo que el Presidente ha querido decir… e incluso en contradecirlo. El ...

Es de reciente cuño la figura de vocero de Los Pinos o del gobierno federal. Data del inicio del sexenio de Ernesto Zedillo. Y en estos 19 años ha habido voceros que se han especializado en explicar lo que el Presidente ha querido decir… e incluso en contradecirlo.

El primero en asumir la función fue Carlos Salomón Cámara. Se trató —o al menos así se interpretó entonces— de calcar la mecánica de la Presidencia de Estados Unidos para interactuar con los medios y atender sus necesidades de información.

En Washington, el cargo que hoy formalmente se llama secretario de prensa de la Casa Blanca data de fines del siglo XIX. En 1886, el presidente Grover Cleveland se casó con una mujer de 21 años de edad, 28 años menos que él. La sensación que causó la boda provocó tumultos incluso durante la luna de miel.

Para mantener a raya a los curiosos reporteros, Cleveland echó mano de su secretario particular, quien había sido editor de un diario. La controversia que surgió sobre la cobertura del enlace provocó uno de los primeros debates sobre qué tanto derecho tiene un gobernante a la vida privada.

Se suponía que en su doble función de coordinador de Comunicación Social de Los Pinos y vocero, Salomón hablaría a nombre del presidente Zedillo y organizaría conferencias de prensa mensuales del mandatario.

Sin embargo, la primera de esas conferencias resultó tan desastrosa que terminó siendo la última.

¿Por qué? Porque, entre otras cosas, a Salomón se le ocurrió que el escenario de la conferencia fueran las Barrancas del Cobre, y el Presidente apareció ante las cámaras con un despeñadero a sus espaldas, justo en momentos que el país enfrentaba la crisis monetaria derivada del error de diciembre.

A Salomón lo sucedieron en el cargo Carlos Almada, Fernando Lerdo de Tejada y Marco Provencio, pero sólo éste último ejerció una vocería en el sentido estricto.

El 5 de julio de 2000, una vez oficializado el triunfo del panista Vicente Fox en la elección presidencial, Provencio dio una conferencia de prensa en la que rechazó que Zedillo hubiera tenido algo que ver en el resultado que echó al PRI de Los Pinos.

Vino el sexenio de Fox y su todopoderosa vocera Marta Sahagún, la otra mitad de la “pareja presidencial”. Pero poco duró ella en el cargo, porque a los siete meses de inaugurado el gobierno, se casó con el Presidente de la República.

Llegó al relevo Francisco Ortiz Ortiz, quien había coordinado la imagen de Fox en campaña y hacía lo propio en Los Pinos.

Luego, en julio de 2002, fue nombrado vocero Rodolfo El Negro Elizondo. Su periodo es recordado por un incidente en París, cuando Fox desmintió, en conferencia de prensa conjunta con Jacques Chirac, un comunicado oficial que hacía decir al Presidente que estaba arrepentido de haber ofrecido en campaña que México crecería a 7% anual.

Cuando Elizondo pasó a ocupar la Secretaría de Turismo, en julio de 2003, Fox echó mano de su secretario particular, Alfonso Durazo, quien mantuvo dicho cargo al tiempo que se ocupaba de la vocería y la coordinación de Comunicación Social.

Pero pronto chocaron Durazo y Sahagún, y aquél se fue dando un portazo, denunciando que en Los Pinos había la intención de hacer presidenta a Marta.

Tocaría terminar el sexenio a Rubén Aguilar, un vocero cuya función se recuerda —incluso al punto de la caricatura— por su tendencia a interpretar “lo que el Presidente quiso decir”.

Luego vendría el sexenio de Felipe Calderón. Su primer coordinador de Comunicación Social, Max Cortázar, no tuvo cargo de vocero. No así su sucesora, Alejandra Sota, quien relevaría, además, a Alejandro Poiré, vocero del gobierno para temas de seguridad, cuando éste fue designado titular del Cisen.

Y llegamos así al sexenio de Enrique Peña Nieto, quien ha tenido, como coordinador de Comunicación Social de Los Pinos, a un hombre tan experimentado como discreto, David López Gutiérrez.

El viernes pasado, la Presidencia dio a conocer un decreto por el que nombra vocero a Eduardo Sánchez Hernández, subsecretario de Normatividad de Medios de la Secretaría de Gobernación, quien ya venía fungiendo como vocero para temas de seguridad.

Si bien el decreto https://goo.gl/6o6A4r establece que el vocero “coadyuvará con la Coordinación de Comunicación Social en la formulación, regulación y conducción de la política de comunicación social del gobierno de la República”, le fija deberes que van más allá de la función clásica de hablar en nombre del Presidente. Por ejemplo, coordinar a las áreas de comunicación social de las dependencias.

Nada parecido el reto de Sánchez al que tuvo Salomón. Hoy la información viaja de forma instantánea por las redes sociales.

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