¿Qué está haciendo bien Colima?
El informe Doing Business, del Banco Mundial, siempre ha estado bajo el reflector de la crítica. Esta semana se dio a conocer su versión 2014, el undécimo desde que fue creado. El informe clasifica a la mayoría de los países del mundo la lista fue de 189 de acuerdo con ...
El informe Doing Business, del Banco Mundial, siempre ha estado bajo el reflector de la crítica.
Esta semana se dio a conocer su versión 2014, el undécimo desde que fue creado.
El informe clasifica a la mayoría de los países del mundo (la lista fue de 189) de acuerdo con sus ventajas para la actividad empresarial, divididas en una serie de indicadores como la facilidad para abrir un negocio y el registro de la propiedad.
El propósito del informe es la promoción de reformas que promuevan inversiones.
Organizaciones no gubernamentales como Oxfam han criticado el informe porque ha provocado desregulaciones dañinas en un intento de mejorar la ubicación en la lista. Asimismo, países como China (lugar 96) e India (134), que suelen aparecer con bajas calificaciones han presionado al Banco Mundial para eliminar el informe o al menos cambiar su metodología.
México retrocedió dos lugares en el índice, al pasar del lugar 51 al 53. Sin embargo, casi año con año el país ha ido acercándose a la “frontera” del clima de negocios ideal.
Los primeros en la lista son Singapur, Hong Kong, Nueva Zelanda, Estados Unidos y Dinamarca. En el informe, las sorpresas fueron Malasia, que subió del lugar 12 al 6, y Ucrania, que pasó del 140 al 112.
Pese a las presiones, y a la recomendación de un panel de expertos para modificar la forma en que se hacen las estimaciones, el presidente del Banco Mundial, el coreano Jim Yong Kim, autorizó en junio pasado que el informe de este año siguiera adelante sin modificaciones mayores. El año entrante, la responsabilidad de su elaboración cambiará de área dentro del organismo financiero internacional.
Más allá de las críticas –algunas de ellas sin duda válidas–, el informe ha tenido la virtud de sintetizar información cuantitativa y subjetiva para crear una métrica comprensible.
Así puede uno saber, por ejemplo, que hacer cumplir un contrato toma tres veces más tiempo en Italia que en Vietnam, y que el lapso para arrancar un negocio es 3.5 veces más largo en España que en Azerbaiyán.
Además, tiene la ventaja de dar indicadores para distintas ciudades en un mismo país.
En el caso de México, la información está dividida en 32 ciudades, entre las que hay 23 capitales estatales y otras nueve urbes. En la lista hay por lo menos una ciudad por cada entidad federativa del país.
En el caso de la información local, está dividida en cuatro rubros: apertura de un negocio, manejo de permisos de construcción, registro de propiedades y cumplimiento de contratos. La clasificación es de lo más interesante, tanto en su parte alta como baja.
Comencemos por esta última: las ciudades más grandes del país tienen un peor ambiente para negocios que las medianas y chicas.
En el fondo de la lista (número 32) está el puerto de Acapulco. Pero cerca le siguen la Ciudad de México (30), Tijuana (29), Cuernavaca (28), Cancún (27) y Puebla (25).
En el caso de la capital del país, el peor rubro es el registro de propiedades. En el DF tarda 74 días, un lapso más largo que el promedio de América Latina y el Caribe (65 días) y tres veces más que el de la OCDE.
Acapulco tiene el récord nacional del periodo más largo para obtener un permiso de construcción, de acuerdo con la revisión de trámites en 32 ciudades hizo el Banco Mundial: 143 días, casi el triple que en Cancún. E irónicamente –por los hechos recientes relacionados con las inundaciones–, el trámite más tardado es la solicitud y resolución de factibilidad para los servicios de agua potable y drenaje de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del municipio: 45 días.
En el otro extremo están las ciudades con un ambiente de negocios más amable.
El primer lugar es Colima. Le siguen Aguascalientes, Tuxtla Gutiérrez, Celaya, San Luis Potosí, Culiacán y Hermosillo.
Por rubros, Celaya tiene el primer lugar en condiciones para abrir un negocio; Colima, el de manejo de permisos de construcción, y Aguascalientes, el de registro de propiedades.
A diferencia de Acapulco, obtener una licencia de construcción en Colima toma sólo 27 días. En Aguascalientes, registrar una propiedad es cosa de 12 días, contra 74 en el DF. En Celaya un negocio se puede abrir en sólo siete días, contra 49 días que tarda en Cancún.
Por eso, cuando hablamos de atraer inversiones, facilitar la creación de negocios y fuentes de empleo, deberíamos voltear a ver qué están haciendo bien ciudades como Colima, Aguascalientes y Celaya.
La verdad es que, más allá de algunos cuestionamientos que recibe a nivel mundial el informe Doing Business, es una herramienta útil en la toma de decisiones.
Los países compiten entre sí por las inversiones, igual que lo hacen las ciudades.
Los resultados de lugares como Colima no sorprenden. Hace tiempo que sabemos que por las urbes medianas que se preocupan por la calidad de vida de sus habitantes pasa el camino a un desarrollo más sustentable.
