Resentidos

El resentido no quiere olvidar, no quiere resolver y quizá tampoco le convence el perdón.

El hombre ha nacido libre y por doquiera se encuentra sujeto con cadenas.

Jean-Jacques Rousseau

El resentimiento es el sentimiento negativo producto de una situación pasada, que se manifiesta y se proyecta de manera voluntaria e incesante en detrimento de uno mismo hacia el futuro. El resentimiento es simplemente ese sentimiento de pesar, de enojo, de dolor que no se va porque uno elige que se quede y se repita una y otra vez.

Es complicado descubrir las razones por las cuales alguien elige anclarse al pasado y vivir instalado en la repetición continúa de algo que ya no tiene remedio. El tiempo no puede retroceder, lo que sea que haya pasado ya pasó, y siendo sinceros, la reproducción permanente de los hechos que nos hayan afectado, no va a hacer que nada ni nadie cambie y mucho menos que ese sentimiento desaparezca.

Pero se olvida, se olvida… que el resentido no quiere olvidar, no quiere resolver la situación y quizá tampoco le convence el perdón y la superación hacia quien cree le ha causado daño. Y puede ser hasta comprensible porque para muchos afectados, el perdón no es una opción y la superación resulta imposible, quizá porque es uno mismo el que debe otorgarlo a quien se considera no lo merece.

De lo que sí se olvida el resentido es que el perdón y la superación no son para ningún tercero, sino para consigo mismo.

      Y no por sentirse un buen ser humano al que innecesariamente han agraviado, no; sino por haber perdido el tiempo en algo o alguien, por haber generado en su mente malos pensamientos, sentimientos e ideas, o por haber detenido su vida y ese tiempo que dedicó con toda su voluntad por intentar entender las razones del agravio.

Y con respecto a la superación, no es verdad que se tenga que superar a nadie, ésa es una completa falacia, el que se tiene que superar es uno a sí mismo, del que era, al que es hoy y contando con esa nueva experiencia.

Por eso no, no se trata de perdonar ni de superar a nadie como buen samaritano, porque hay agravios que no tienen perdón y con los que sólo se puede aprender a vivir.

Como coach, puedo entender el resentimiento y también los mecanismos del resentido, es por eso que sí, efectivamente tiene usted razón, no perdone y no supere si así lo siente, en su lugar mejor elijase a usted mismo y póngase a trabajar no en la zona del problema, sino en el espacio de la solución, porque ese espacio es el de usted. Finalmente es usted quien padece el problema, es usted a quien se le pide algo que no desea hacer sinceramente y es usted también quien insiste en querer encontrar respuestas donde no las hay, la violencia, la injusticia o la traición por poner algunos ejemplos… Entiéndalo… no se justifican, así que deténgase. Deje de vivir en puntos suspensivos y ponga de una vez por todas, un punto final.

Su vida es lo mejor que tiene, mírese y mírela, no crea en segundas oportunidades, reinvéntese, deje de seguir flaqueando y debilitándose ante sí mismo y ante los demás y elija elegirse; usted es un ser humano libre, capaz y completo, deje de ponerle grilletes a su voluntad, y de permitir que el recuerdo de algo o de alguien le limite, porque el tiempo del agresor ha terminado, quedó en el pasado y lo único que usted —si ha sido resentido— ha hecho es ocupar su lugar. Y no admita consejos estereotípicos, porque tiene usted razón… hay cosas que no merecen su perdón, pero también hay personas como usted, que no merecen infringirse castigo. Como siempre, usted elige.

¡Felices elecciones, felices libertades!

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