José Antonio Meade, un servidor público ejemplar

Por Jesús Sesma Suárez Ya en muchas ocasiones he mencionado que la economía del país es fuerte y eso se lo debemos en gran parte a las buenas y responsables decisiones que el gobierno del presidente Enrique Peña ha tomado. No han sido fáciles ni populares, pero los ...

Por Jesús Sesma Suárez

Ya en muchas ocasiones he mencionado que la economía del país es fuerte y eso se lo debemos en gran parte a las buenas y responsables decisiones que el gobierno del presidente Enrique Peña ha tomado. No han sido fáciles ni populares, pero los resultados están a la vista.

Los ingresos aumentaron, se resistió a los vaivenes de la economía mundial, así como a las crisis en varios países, y con disciplina se dio certeza a los mercados. Todo ello provocó que en el último año las calificadoras internacionales cambiaran la perspectiva de nuestra economía de “negativa” a “estable”, lo cual significa que somos capaces de cumplir con nuestras obligaciones y nos hace más confiables para que las empresas del mundo vengan a invertir en nuestro país.

Todo este proceso de consolidación de las finanzas públicas sin duda es gracias a la destacada labor del exsecretario José Antonio Meade Kuribreña, quien, en casi 15 meses al frente de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, logró proyectar a México para tener un crecimiento económico de entre dos y tres por ciento, un superávit no visto desde el 2008, y una reducción permanente de la deuda.

Esto, desde luego, tiene que ver con la preparación del doctor Meade, pero también con la experiencia que ha acumulado durante 20 años de carrera en el servicio público y al frente de distintas secretarías de Estado.

Sus cargos más destacados no sólo se han dado en el presente sexenio, donde, además de desempeñarse como titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, también dirigió a otra de las dependencias más importantes en el gobierno: la Secretaría de Desarrollo Social, donde puso en marcha una serie de estrategias que el mismo Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) certificó como muy productivas. Dichas estrategias se centraron en reducir la pobreza en todo el país.

Igualmente, durante la administración anterior fue secretario de Energía, logrando avances significativos en el sector y haciendo que Pemex comenzara su ampliación en los campos de la exploración y la producción. Posteriormente, su trabajo fue reconocido por el Presidente de la República y fue nombrado secretario de Hacienda.

En este cargo logró un máximo nivel de recaudación de impuestos para el año 2011, así como una simplificación administrativa que aumentó la competitividad en nuestro país. Pero no sólo eso, sino que, bajo su liderazgo, México coordinó los trabajos del G20, donde se fortaleció al Fondo Monetario Internacional, logrando un gran reconocimiento para las instituciones mexicanas en todo el mundo.

Ya en la actual administración del presidente Peña, el doctor Meade estuvo primero al frente de la Secretaría de Relaciones Exteriores (antes de la Sedesol y de la SHCP), desde donde obtuvo el reconocimiento como una de las personas más influyentes en el mundo.

No obstante todos estos méritos, lo que en verdad hace de José Antonio Meade una persona extraordinaria es su vocación de servicio, su sensibilidad hacia las causas más nobles y desinteresadas, así como su total disposición al diálogo y a la apertura que en todo momento ha mostrado para sacar a México adelante.

Por todo ello, ahora que ha dejado de ser titular de la SHCP, quiero utilizar este espacio para decirle que todo México lo reconoce como un servidor público ejemplar, para felicitarlo por tan importante y exitosa trayectoria y para desearle mucha suerte en todos los proyectos que tiene por delante.

                *Coordinador del GP del PVEM en la Cámara de Diputados

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