Matemáticas y candidatos independientes
Por Amando Arroyo Esquivel A partir de la estadística de 20 días de aplicar la App del INE para obtener los apoyos ciudadanos en favor de quienes aspiran a ser candidatos independientes, hay tres cosas que personalmente creo que los aspirantes deben revalorar: 1 ...
Por Amando Arroyo Esquivel
A partir de la estadística de 20 días de aplicar la App del INE para obtener los apoyos ciudadanos en favor de quienes aspiran a ser candidatos independientes, hay tres cosas que personalmente creo que los aspirantes deben revalorar: 1) ampliar la base de auxiliares; 2) modificar los esquemas de supervisión a los auxiliares para asegurar que sean productivos, y 3) capacitarlos intensivamente en el uso de la App (el INE ha estado permanentemente dispuesto a ayudar a todos los que le han planteado dudas e incluso ha organizado cursos).
Veamos los datos que permiten decir lo anterior.
Todos sabemos que se registraron 287 personas que aspiran a convertirse en candidatos independientes en las elecciones federales de 2018. Para lograrlo, la ley electoral establece, además de los plazos para obtener el respaldo de la ciudadanía, el porcentaje de apoyos que debe acumular cada aspirante: para la Presidencia se exige el 1% de la lista nominal nacional que deben conseguir en 120 días; para senadores se requiere el 2% de la Lista nominal de la entidad y cuentan con 90 días para ello, y los diputados federales, que también requieren el 2% de la lista nominal del distrito, cuentan con 60 días para acreditar sus apoyos.
Hasta aquí todo es simple, no hay debate ni duda fundada. Las sumas checan y cuadran. Pero si analizamos la evolución de los apoyos que han logrado algunos aspirantes por tipo de candidatura, las cosas ya no son tan diáfanas. Aquí es donde las matemáticas ayudan a sumar, pero también a mostrar estrategias de campañas efectivas y otras que están resultando ser meramente mediáticas.
Por ejemplo, si vemos lo que ha sucedido con los aspirantes más aventajados que pretenden una curul en la Cámara de Diputados, tenemos lo siguiente. En escasos 20 días, cuatro aspirantes ya han enviado al INE más del 50% de los respaldos que necesitan. Esto significa que, de seguir así, en casi un poco más de un mes estos aspirantes habrán llegado a la meta.
Si alguien se pregunta por qué estos aspirantes lo están logrando, la respuesta es simple: la productividad de los auxiliares. Esto explica que el más aventajado de los cuatro aspirantes independientes a la Cámara de Diputados, Iván Antonio Pérez, que aspira a competir por un distrito en Chihuahua, ya haya recopilado 58% de los apoyos que necesita. La clave no es que haya registrado a centenares de auxiliares, sino que cada uno de los 22 que lo apoyan en promedio ha enviado 175.5 registros. De mantener esta tendencia, este aspirante obtendrá las firmas requeridas prácticamente en la mitad del plazo legal.
Veamos ahora un ejemplo de los aspirantes independientes al Senado. Manuel de Jesús Clouthier, quien aspira al Senado por el estado de Sinaloa, en 20 días ha enviado 12.5% de los apoyos que necesita. Éste caso es interesante porque con únicamente 494 auxiliares registrados, de los cuales sólo 163 han enviado respaldos (uno de cada tres), ha logrado el promedio de apoyos por auxiliar más alto de todos quienes aspiran al Senado por la vía independiente: 31.5 registros. Esta situación nos habla otra vez de la importancia del tema de la productividad y de la efectividad del trabajo de los auxiliares.
En el caso de los aspirantes independientes a la Presidencia, que cuentan con 120 días para obtener poco más de 866 mil apoyos, tenemos que si los 20 mil 139 auxiliares de Margarita Zavala tuvieran al menos la productividad de los auxiliares que apoyan a Manuel Clouthier, en este momento ya habría acumulado más de 624 mil apoyos (el 73% de los que necesita en menos de una tercera parte del plazo disponible para ello).
Pedro Ferriz, que también aspira a la Presidencia, dice tener 45 mil promotores en el país (aunque sólo tiene registrados en el INE a 3 mil 668). Si registrara a todos esos promotores como auxiliares, y éstos tuvieran la productividad que tienen al menos los de Clouthier, Pedro Ferriz ya habría acumulado 1 millón 395 mil apoyos. Es decir, en 20 días ya habría superado con más del 60% el total de registros que dispone la Legipe para ser formalmente un candidato independiente a la Presidencia. Sin embargo, de sus auxiliares registrados, solamente el 17% ha enviado apoyos y su productividad es de 10.8 registros (apenas de una tercera parte de la productividad logrado por los auxiliares de Clouthier).
Tal vez los aspirantes a la Presidencia le tendrían que preguntar a Clouthier o a Pablo Salazar cómo reclutaron a sus auxiliares y qué formación, edad o mecanismo de supervisión utilizan para lograr esos niveles de productividad.
Los datos anteriores muestran que el problema en la recolección de los apoyos no es la App sino el cambio en la forma de hacer proselitismo. La App obliga a buscar apoyos de manera individual; persona por persona, credencial por credencial. Y este hecho elimina el eventual tráfico de nombres y números de claves de elector que tienen diversas dependencias, sindicatos u organismos. Además, otro aspecto presente en esta novedosa forma de obtener apoyos es que lleva a los aspirantes a una realidad similar a la de los encuestadores: la tasa de rechazo. Un dato último, venturoso, que provoca la App: impide que los auxiliares y los aspirantes a candidatos independientes puedan conservar los datos personales de quienes los apoyaron a través de una copia de la credencial de elector. ¿De verdad quisieran los ciudadanos regresar al modelo anterior que abre la posibilidad de que los candidatos independientes y sus auxiliares conserven copia de su credencial de elector?
*Asesor del consejero presidente del INE
