Lo que nos dejó la tercera ronda de negociaciones del TLCAN
Azul Etcheverry Aranda* Del 23 al 27 de septiembre pasados, se llevó a cabo en Ottawa, Canadá, la tercera ronda de negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte TLCAN, donde se reportaron avances en la consolidación y acuerdo de primeros textos, ...
Azul Etcheverry Aranda*
Del 23 al 27 de septiembre pasados, se llevó a cabo en Ottawa, Canadá, la tercera ronda de negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), donde se reportaron avances en la consolidación y acuerdo de primeros textos, principalmente, en aquéllos relativos en materia de telecomunicaciones, política de competencia, comercio digital, buenas prácticas regulatorias, aduanas y facilitación comercial. Además de las ofertas iniciales para el área de acceso a mercados para compras de gobierno.
Por otra parte, se logró la inclusión de un capítulo que contempla a las pequeñas y medianas empresas en el tratado modernizado, punto que destaca si se considera que las Pymes representan el 99.8% de las empresas en México, generan el 52% del Producto Interno Bruto y alrededor del 72% de los empleos en el país, por lo que su incorporación es un reconocimiento a la gran contribución que tienen en nuestra economía.
Si bien operativamente se sigue progresando, en las negociaciones restantes se tratarán los temas donde existen quizás las diferencias más importantes, entre ellas la revisión y solución de controversias, el tema laboral y el déficit comercial, siendo éste último el principal argumento del Presidente, Donald Trump, para querer terminar con el tratado. Ejemplo de ello fue cuando, en 2016 el déficit comercial de Estados Unidos con México ascendió a 60 mil millones de dólares y con Canadá, alrededor de los 12 mil millones de dólares.
El mandatario estadunidense culpa estos déficits comerciales de ser los causantes de los problemas económicos de Estados Unidos, además de causar la pérdida de empleos en su país. No obstante, considero que el presidente estadounidense no ahonda en factores de mayor profundidad, como lo son la constante innovación tecnológica que ha sustituido una importante cantidad de trabajos, además del incremento de los precios que afectarían a los consumidores en caso de dar por terminado el tratado.
Esperemos que en este próximo encuentro que se llevará a cabo en Washington, se conjuguen la capacidad estratégica y ambas voluntades en virtud de un interés común.
*Diputada del PRI
