Propuestas alternativas, soluciones incompletas

Un gobierno analítico y realista, pero sin visión, resulta tedioso, sin espíritu. Y una dirección visionaria y conectada con la realidad, pero sin capacidad de análisis, puede derivar en el caos.

Por Santiago García Álvarez*

Henry Mintzberg, importante pensador del mundo del management, propone un esquema que sintetiza los pilares más importantes de los directores o gobernantes: ciencia, arte y artesanía. Estos tres pilares implican, de fondo, tres habilidades: análisis, visión y realismo.  Aspectos que forman una especie de triángulo, cuyo conjunto, manifiesta el equilibrio necesario en la labor de gobierno. Y si falta alguno de estos tres componentes, la labor directiva es deficiente.

Una manera de gobernar visionaria y analítica, pero carente de contacto con la realidad, se puede convertir en una dirección desconectada. Un gobierno analítico y realista, pero sin visión, resulta tedioso, sin espíritu. Y una dirección visionaria y conectada con la realidad, pero sin capacidad de análisis, puede derivar en el caos.

México está viviendo un proceso de elecciones en cuatro estados. Muy pronto conoceremos los resultados definitivos. Las campañas han mostrado enfoques alternativos, con perfiles variopintos de candidatos a gobernador.

Me parece que, la principal preocupación de la población son los temas de corrupción y seguridad. En ese sentido, a veces es difícil encontrar la verdad y discernir quién tiene la razón y quién no ante las distintas acusaciones.

Por otra parte, tanto los partidos políticos como los candidatos establecen estrategias y plataformas, a través de las cuales plantean sus soluciones a los problemas, al tiempo que dejan ver el trasfondo de su manera profunda de pensar, y su esquema para gobernar. En ese sentido, encontramos en nuestro país posiciones alternativas, pero también algunas carencias y falta de equilibrio.

Con frecuencia, los partidos de derecha se presentan a sí mismos como opciones más sólidas en lo programático, pero alejadas de la gente. Las alternativas de izquierda, a veces muestran conexión con la realidad, pero dan la sensación de falta de organización. Las posiciones “de centro” parecen generar la sensación de una larga experiencia de gobierno, pero con falta de “espíritu” o con poca esperanza de futuro para la gente.

No cabe duda que hoy en día el problema más importante en nuestro país es la corrupción. Sin embargo, en los partidos políticos y sus candidatos, con frecuencia echamos en falta algunos equilibrios. Se nos presentan opciones que aparentemente cubren algún aspecto, pero descuidan otros.

Nos hacen falta propuestas que conjuguen esos tres aspectos: análisis, visión y realismo. Tenemos la sensación de que los partidos actuales presentan propuestas y plataformas incompletas que con frecuencia se debe a la ausencia de uno o más de estos pilares fundamentales. Se echa de menos a candidatos equilibrados, que cubran estos aspectos. O -al menos- personas realistas que sepan rodearse de otros individuos que complementen aquellos aspectos de los que ellos carecen.

Independientemente de los ganadores de esta contienda, es probable que al final nos quedemos con la sensación de que algo faltó, de que la solución no nos satisface. Hacen falta propuestas de gobierno más completas y partidos políticos que brinden estrategias de gobierno balanceadas. El problema no está únicamente en las propuestas de solución que se presentan, sino en un esquema más equilibrado, más sólido, que contenga todos los principios del buen gobierno. Y lo más difícil: personas que puedan encarnar esos principios, o lograr equipos de trabajo que, en su conjunto, los contengan.

Rector del campus México de la Universidad Panamericana.

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