Modernizar la democracia: Voto desde el exterior

Por Enrique Andrade González* Las nuevas tecnologías han cambiado en gran medida nuestras vidas. Como factor de desarrollo humano han permitido reducir las distancias entre personas y países. Representan, en muchos sentidos, un potencial amplificador de procesos e ...

Por Enrique Andrade González*

Las nuevas tecnologías han cambiado en gran medida nuestras vidas. Como factor de desarrollo humano han permitido reducir las distancias entre personas y países. Representan, en muchos sentidos, un potencial amplificador de procesos e instituciones democráticos.

En virtud de lo anterior, los sistemas de votación electrónica han ido avanzando gradualmente en las democracias del mundo. El primer antecedente se remonta a 1965 en los Países Bajos, con un sistema de tablero electrónico con pantalla no táctil. En 1982, Brasil e India llevaron a cabo pruebas piloto con sistema de votación electrónica. En el caso del primero, desde el año 2000 realizan sus elecciones de forma totalmente electrónica en todo el país. En lo que se refiere a la India, que es la democracia más numerosa del mundo, desde 2004 se implementó en todo su territorio una votación por esta vía.

En nuestro país, Coahuila, Jalisco y la Ciudad de México han realizado pruebas piloto de votación electrónica. El primer estado en legislar el uso de votación electrónica fue Coahuila, en 2001, mientras que el Congreso local de la Ciudad de México lo legisló en 2008.

Desde 2005, Jalisco implementó una prueba piloto de votación electrónica para el proceso electoral local de 2006 y es en 2009 cuando por primera vez se realizan elecciones locales utilizando urnas electrónicas en tres municipios, siendo estas elecciones las primeras con carácter vinculante mediante este sistema en todo el país.

El Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Jalisco ha iniciado el cambio tecnológico en la tarea de modernizar la democracia y organizar las elecciones con un modelo propio de urna electrónica, habiendo logrado utilizarla con la confianza de la ciudadanía y de los partidos políticos. La manera tradicional de votar marcando una boleta y depositándola en la urna conlleva necesariamente a un modelo de democracia tradicional que ha sido superado en muchos países, como Bélgica, Brasil, España, Estados Unidos, Estonia e India, que entre otros, hoy en día utilizan medios digitales para organizar sus elecciones.

Considero que la vía electrónica debe explorarse cada vez más en nuestros procesos electorales; primero, por ejemplo, para recibir los votos de los mexicanos que radican en el extranjero. Para ello, habrá de analizarse su factibilidad conforme a la normatividad vigente, otorgando confianza a los partidos y al ciudadano antes de su implementación.

La ley electoral permite al INE explorar para la votación desde el exterior tres modelos: el voto tradicional postal que se ha implementado en 2006 y 2012, el voto presencial en embajadas y consulados en donde pudiera utilizarse la urna electrónica y el voto por vía electrónica o por internet, siendo en este caso necesario que el mecanismo sea dictaminado por al menos dos empresas de prestigio internacional.

La decisión del modelo de votación desde el extranjero para aplicarse en 2018 debe considerar el universo posible de votantes, así como el mecanismo más práctico y seguro para emitir el voto. Cabe señalar que ningún mecanismo hasta ahora se descarta e incluso entre ellos pueden ser compatibles.  

A partir de febrero de este año los mexicanos residentes en el exterior han tramitado ya cerca de 90 mil credenciales del INE. Una vez que reciban su credencial y la activen, quedarán inscritos en una lista especial y serán los posibles votantes para las elecciones de 2017 y de 2018. Son cerca de 11 mil connacionales en Los Ángeles, más de 8 mil de Chicago y cerca de 68 mil en otros consulados de Estados Unidos. En ciudades como Londres, Madrid y Barcelona ya están solicitando su credencial y con facilidad llegaremos a fin de año a las 200 mil y posiblemente para 2018 podremos arribar a la cifra de 500 mil credenciales  tramitadas desde el extranjero si continuamos en esta tendencia.

La difusión y promoción del programa de credencialización ha implicado seis viajes de trabajo a consulados de Estados Unidos. Se han visitado los consulados de Los Ángeles, Chicago, Nueva York y Washington. En este propósito se imprimieron 600 mil folletos, se han difundido spots en tiempos oficiales, se han llevado a cabo entrevistas con los principales medios hispanos en California, como Univision, Azteca América, Telemundo; L.A. Times, la Opinión de Los Ángeles, La Raza, y Estrella TV, entre otros.

Ha existido una gran recepción al proyecto por parte de líderes de opinión de los principales medios de televisión y prensa, y ha existido apoyo por parte de los representantes de comunidades y federaciones de migrantes, de empresarios mexicanos en Estados Unidos, de los cónsules de México y de la Secretaría de Relaciones Exteriores, con quienes se busca ampliar el servicio en jornadas sabatinas y en consulados móviles. Falta mucho por hacer, pero la ruta está ya definida. Primero la credencialización y luego el mecanismo de votación.

El poder facilitar en su momento el voto para estos mexicanos es un siguiente paso el cual estoy convencido pasa, entre otras posibilidades, por la vía electrónica. Será un reto para el Estado hacerlo, la clave es la confianza en el método y en la voluntad de hacerlo por parte de los partidos políticos y de la autoridad electoral.

Ya en otros países, como recientemente sucedió en Austria, el voto desde el exterior ha influido en el resultado final de la elección interna. La llamada diáspora mexicana está convocada a participar en la próxima elección presidencial en Estados Unidos y en la mexicana de 2018. Es ahí donde radica la importancia del tema, porque los mexicanos migrantes pueden ejercer su doble ciudadanía y hacerse oír en ambos lados del río Bravo, eligiendo lo mejor para ellos y sus familias, en ambos países.

*Consejero Electoral del INE.

@e_andradeg

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