Por Jorge Nuño Jiménez*
Esta semana se realizó un programa de la seguridad social, organizado por el Senado. La Facultad de Derecho de la UNAM no se quedó atrás, organizó un ciclo de conferencias magistrales, impulsada por el Colegio de Profesores de la Seguridad Social de la misma facultad, en la cual analizaron durante tres días el tema de la Seguridad Social en México, revisando la evolución del IMSS, ISSSTE y también en una mesa especial se convocó realizar un análisis de alto nivel de los beneficios que las Fuerzas Armadas brindan a través del Instituto de Seguridad Social de las Fuerzas Armadas Mexicanas (ISSFAM) a sus elementos.
En esta mesa se realizaron análisis y reflexiones sobre la ley del ISSFAM, concurrieron prestigiados expositores, como el doctor Alejandro Carlos Espinoza, quien es un destacado analista de derechos humanos y profesor de derecho militar de la Facultad de Derecho de la UNAM, así como el maestro Pedro Alfonso Reyes Mireles, presidente del Colegio de Seguridad Social, con la representación del nuevo director de esta facultad, el doctor Raúl Contreras Bustamante, acompañados del maestro de la Escuela Superior de Guerra Salvador Balcázar Marín y el suscrito en calidad de director del Centro de Estudios Económicos y Sociales del Tercer Mundo.
El ambiente en el auditorio Eduardo García Máynez fue de un especial interés por conocer los avances y las preocupaciones de las Fuerzas Armadas mexicanas por la seguridad integral de los soldados, de su familia, y de ellos mismos, que son beneficiarios de una obligación ética, moral y constitucional del Estado mexicano, que estos servidores públicos abnegados demanda, cumpliendo misiones fundamentales para defender la soberanía y además garantizar el resguardo de las instituciones sin titubeos, apoyando también a la población civil en caso de desastre.
Fue muy destacado el aplauso de la comunidad estudiantil cuando se habló de los logros obtenidos a 40 años de la creación del Instituto de Seguridad Social de las Fuerzas Armadas al servicio de la familia militar, destacando el 29 de julio de 1976 con una gran visión de futuro, se transformó la antigua Dirección de Pensiones Militares en un moderno y portentoso ISSFAM, siendo el presidente de la República Luis Echeverría quien tomó la iniciativa a lado de otras instituciones, de impulsar esta transformación que hoy se erige como una garantía de justicia para proporcionar prestaciones sociales y económicas a todos sus miembros, brindándole a su personal en el activo y además a los que están en situación de retiro, pensionistas y derechohabientes, coadyuvando a elevar la moral de este capital humano con vocación de servicio.
Con fundamento en la Constitución de la República, en su artículo 123, que toda persona tiene derecho al trabajo digno y a la protección social, así como la obligación del Estado de proporcionar a los miembros del Ejército, Fuerza Aérea y Armada de recibir prestaciones en términos similares a otros organismos de seguridad social de otras instituciones.
La ley de retiros y pensiones como novedad, creó una especie de seguridad social para el soldado, lo que le permitiría disfrutar de recursos económicos tras jubilarse del servicio activo, lo cual ha permitido crear un espíritu de pertenencia y adhesión del soldado al Ejército y al gobierno. El espíritu de los principios legales para el retiro se inició con una vocación de protección al naciente Ejército Constitucionalista el 19 de febrero de 1913, fecha de la creación del mismo, y que actualmente cada año el gobierno y el pueblo celebran el Día del Ejército, otorgándole esta ley, retiro potestativo con 20, 30 y 35 años de servicio con pensiones dignas que van de 50 a 75% según sus años de servicio.
Gracias a la enorme visión de los beneficios de la seguridad social integral, el ISSFAM brinda prestaciones sociales oportunas para el bienestar de las familias, otorgándoles diversas prestaciones económicas, como el haber de retiro, pensión, compensación, pagas de defunción, ayuda para gastos de sepelio; fondo del trabajo; fondo de ahorro; seguro de vida colectivo de retiro, adquisición de casas y departamentos, préstamos hipotecarios y a corto plazo, tiendas, granjas, centro de servicios, servicios turísticos y algo muy importante para el final de la última etapa de su vida, casa hogar para retirados.
La educación y la atención a los hijos de las familias de los militares ha sido una preocupación permanente de esta institución, organizando albergues infantiles, otorgando becas y créditos de capacitación científica y tecnológica a sus derechos habientes, así como la integración de centros deportivos y de recreo con servicios médicos integrales, farmacias y otras prestaciones.
Como se aprecia, las Fuerzas Armadas son como una gran madre del soldado al que protege en forma integral, en un principio solidario, a cambio de que éste entrega su vida y su lealtad. Incluso después del servicio, pues recordemos que los militares aun retirados conservan una alta vinculación institucional con las Fuerzas Armadas y todos los símbolos nacionales.
La ley del ISSFAM es, sin duda, una de las más avanzadas en materia de seguridad social y, sin duda, se erige en modelo en este contexto por su alta calidad de servicios que prestan a sus beneficiarios, como son médicos militares de alto prestigio, técnico, ético y moral, hospitales y clínicas en toda la República, con los mejores avances tecnológicos a los cuales concurren diariamente las familias de los soldados que demandan estos para sus hijos.
Especial atención mereció en esta reflexión de alto nivel, contando con la simpatía de los alumnos de esta facultad que quieren saber más del Ejército y Fuerzas Armadas, como fue el tema de la última creación del Centro Militar de Ciencias de la Salud, que tiene “al conocimiento como propósito y a la salud como objetivo” inaugurado el mes pasado, fortaleciendo al sistema educativo militar, la investigación y el desarrollo tecnológico, impulsando una nueva visión de formación de su capital humano para impulsar no sólo la calidad educativa, sino el alto servicio que deben proporcionar.
El Centro Militar de Ciencias de la Salud, expusieron los conferencistas, tiene capacidad para más de mil docentes internos y 600 externos, y su objetivo es formar a las futuras generaciones de servidores públicos militares en el ramo de la salud, que enfrentan las Fuerzas Armadas frente a los retos y desafíos que exige la República.
Quedó muy claro que con esta nueva institución, es palpable la profesionalización con igualdad de género entre mujeres y hombres pertenecientes al servicio de sanidad militar, y verdaderamente este sector conserva tradiciones, valores y sentido de pertenencia. Es un proyecto integrador, moderno, de vanguardia tecnológica en el área de la salud, con finalidades de potenciar sus conocimientos con trabajo en equipo y mística que distingue a los miembros egresados de la Escuela Médico Militar, los oficiales de Sanidad, de Odontología y la Escuela Militar de Enfermería.
Al finalizar el acto fueron entregados merecimientos a los expositores de manos de directivos de nuestra facultad, quedando convidados a continuar el diálogo para saber más del Ejército, sus misiones y funciones.
*Director general del Centro de Estudios Económicos y Sociales del Tercer Mundo
