Día de la Mujer: avance o retroceso
Por Rafael Montesinos Carrera* La celebración de Día de la Mujer tiene una connotación internacional y, como tal, su repercusión en nuestro país es inevitable, ya que finalmente, bien que mal, a veces más mal que bien, somos parte del mundo occidental. La cuestión ...
Por Rafael Montesinos Carrera*
La celebración de Día de la Mujer tiene una connotación internacional y, como tal, su repercusión en nuestro país es inevitable, ya que finalmente, bien que mal, a veces más mal que bien, somos parte del mundo occidental.
La cuestión es que esta celebración del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, no puede pasar al inventario mundial de aniversarios referentes a sucesos importantes del mundo civilizado, sino de una llamada de atención a todas las sociedades, y particularmente a sus gobiernos, para que cada año se pueda presentar, por mínimo que sea, un avance en la construcción de una cultura de no violencia entre los géneros. Sí, están leyendo bien, de construir relaciones entre hombres y mujeres que garanticen, primero, cualquier forma de violentación de la mujer y, segundo, combatir cualquier forma de violencia que se ejerza sobre cualquier ser humano, que entre más vulnerable sea éste, mayor atención habrá que darle al caso, sin importar si se trata de una mujer o un varón.
Evitemos así sumar una celebración más que sólo contamina el calendario de celebraciones y que, como en muchos de los casos, se convierta en actos protocolarios que no se traducen en un avance mínimo en las temáticas a las que se deben.
Dos problemas al respecto en nuestro México. Primero, que somos producto histórico de un sistema político preocupado siempre por simular que somos un país realmente democrático, lo que explica la negligencia con que inciden los diferentes niveles de las autoridades gubernamentales, sea federal, estatal o municipal. Otras veces, dentro de la misma cultura de la simulación, el acto descarado de corrupción a través del cual, con la celebración de este Día Internacional de la Mujer, las autoridades parecen justificar los recursos etiquetados para la promoción de una cultura de equidad de género y no violencia en contra de las mujeres.
Segundo, que el tema de la violencia en contra de la mujer todavía se encuentra secuestrado por especialistas en estudios de la mujer de corte fundamentalista, que toman el tema como si se tratase de su propiedad, como si la lucha en contra de la violencia contra de la mujer tuviese una ruta independiente de la lucha por la democracia, lo que exigiría la participación de toda la sociedad mexicana. Es el caso de algunos de aquellos que, desde las trincheras de la masculinidad, no cejamos en nuestra lucha en contra de este sistema político que se resiste a cambiar sus prácticas.
Nosotros, grupos especializados y de larga trayectoria en el tema de estudios de género, conformado por mujeres y varones decididos a sumar, ocupamos este día para hacer pública nuestra crítica en contra del ejercicio antidemocrático del poder, así como protestar contra cualquier forma de violencia en contra de la mujer, pero también en contra de cualquier forma de violencia que dañe física o mentalmente a cualquier ser humano.
Hoy, 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, los miembros del Observatorio Nacional sobre Violencia entre Hombres y Mujeres (Onavihomu) levantamos nuevamente nuestra bandera: por una violencia de respeto e igualdad entre los géneros.
*Profesor-investigador del Departamento de Sociología Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Iztapalapa
