Es la hora de transparentar a los Congresos de México

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Opinión del experto nacional 25/08/2014 00:24
Es la hora de transparentar a los Congresos de México

Por Gustavo Rivera Loret de Mola  *

 

La LXII Legislatura pasará a la historia de México como la autora de reformas de enorme trascendencia económica y simbolismo político. Tras dos años de ejercicio se presenta un horizonte alentador que podría convertirse en parteaguas del desempeño económico del país. No obstante, dos problemas persisten en el Congreso y en las Legislaturas estatales: opacidad, particularmente respecto a las subvenciones de los grupos parlamentarios y un costo creciente del Congreso federal y de muchas Legislaturas de los estados. Para evidenciar estos problemas bastan algunas cifras.

Como lo muestra el quinto Reporte Legislativo de Integralia, publicado hoy, durante los primeros 20 meses de la LXII Legislatura (2012-2015) los grupos parlamentarios de la Cámara de Diputados recibieron dos mil 142.85 millones de pesos constantes en subvenciones sin dar cuenta de su uso y destino; sólo se conoce el monto por partido. Esto representa un incremento de 64% en términos reales con respecto a los primeros 20 meses de la Legislatura anterior, cuando los grupos parlamentarios recibieron mil 305.68 millones de pesos (constantes de 2014).

En el caso del Senado, aunque se han realizado esfuerzos para transparentar su funcionamiento y mejorar sus indicadores de desempeño, la información publicada respecto a los montos es parcial. En el caso de los Congresos locales la transparencia es todavía menor, ya que en la gran mayoría de los casos la información respecto al uso y destino de las subvenciones es de plano inexistente.

Al incremento de las subvenciones hay que agregar que: 1) el presupuesto aprobado para el Congreso federal de 2002 a 2014 (Senado de la República, Cámara de Diputados y Auditoría Superior de la Federación) ascendió a 135 mil 886.4 millones de pesos constantes a junio de 2014; 2) los 31 Congresos locales y la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) recibieron 141 mil 913.4 millones de pesos en el mismo periodo; y 3) mientras la tasa de crecimiento en términos reales del presupuesto del Poder Legislativo federal en esos 13 años fue de 47%, la de los Poderes Legislativos de las 32 entidades fue de 110%.

Además, si tomamos en cuenta el tamaño de la población de cada entidad, el panorama presupuestario de los Congresos locales resulta todavía más preocupante. Hay una enorme varianza. Por ejemplo, en 2014 el Congreso de Quintana Roo erogó 29.3 millones de pesos por cada 100 mil habitantes, mientras Puebla solamente cinco millones. ¿Qué explica tal diferencia? Es probable que la definición de los montos de los Congresos locales en México no siga una misma lógica y se dependa de variables políticas ajenas a los intereses de la ciudadanía.

Si mayores presupuestos de los Poderes Legislativos significaran mayor eficacia y calidad legislativa, bienvenidos los incrementos anuales. Pero más dinero parece tener justamente el efecto contrario: más gasto sin rendición de cuentas, más deterioro de la imagen de los Congresos, mayor simpatía por medidas populistas como reducir el número de legisladores plurinominales.

Ante este escenario, la reforma constitucional en materia de transparencia promulgada en enero de 2014 representa una oportunidad para transparentar el gasto del Congreso federal y de los 32 Congresos locales. Esa reforma convierte en sujetos obligados a los partidos políticos y a cualquier entidad que reciba recursos públicos.

Si los dos primeros años de la LXII Legislatura fueron de grandes reformas estructurales, el tercero debe ser de la gran reforma interna en materia de transparencia. Para lograr esa meta, el Congreso Federal y los 32 Congresos locales deben cumplir tres propósitos: 1) garantizar la documentación de todo acto que derive del ejercicio de sus facultades, competencias o funciones; 2) publicar información completa y actualizada sobre el ejercicio de los recursos públicos, incluyendo indicadores de desempeño y los resultados obtenidos; y 3) transparentar el ejercicio de las subvenciones que reciben los grupos parlamentarios. Es momento de transparentar a los Congresos de México.

*  Director Ejecutivo de Integralia Pública, A.C
 @gustavoriveral

 

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