Agua para todos y para siempre

El eje de nuestro esfuerzo debe concentrarse en concientizar a la población sobre la importancia del líquido y en terminar con el robo del mismo, así como en actualizar tarifas y que pague más quien más consume

COMPARTIR 
Opinión del experto nacional 08/04/2014 04:48
Agua para todos y para siempre
Por Arturo Escobar y Vega*
 

En el año 1993, la Asamblea General de las Naciones Unidas declaró el día 22 de marzo de cada año como el Día Mundial del Agua. La fecha resulta importante por la situación de escasez que se vive en diferentes zonas del planeta y las necesidades que los ciudadanos de diversas regiones presentan.

El abasto y saneamiento del agua son tareas cada vez de mayor complejidad. La demanda de agua se incrementará con el desarrollo económico y el crecimiento poblacional. Se prevé que para el año 2050 la demanda se incremente en un 55 por ciento; para ese mismo año, se proyecta que un 40 por ciento de la población mundial vivirá en zonas que registrarán importantes problemas hídricos. La creciente demanda redunda en la sobreexplotación de los acuíferos.

Muchos han sido los esfuerzos que se han realizado por el cuidado del agua. Durante más de 10 años, desde el Poder Legislativo hemos trabajado por elevar la eficiencia de su uso y consumo, por aprovechar la que la lluvia nos otorga, por mejorar la infraestructura que la distribuye, por ampliar la cobertura de saneamiento, y por reutilizarla y hasta reciclarla.

En días pasados, el presidente Enrique Peña Nieto firmó el Plan Nacional Hídrico 2013-2018, anunciando inversiones por más de 300 mil millones de pesos para los próximos cuatro años, en proyectos relacionados directamente con el agua. En ese mismo acto y derivado de la importancia del tema, el Presidente informó que propondrá una nueva Ley General de Aguas que permita enfrentar los retos presentes y futuros.

Con base en documentación de la Organización de las Naciones Unidas, uno de los usos que se prevé que incrementen la demanda del agua es la producción de energía. La energía representa un elemento fundamental para generar crecimiento y desarrollo económico. Para el año 2035, se proyecta que la demanda de energía se incremente cerca de un 30 por ciento. Prácticamente el 90 por ciento de la electricidad mundial requiere agua para su generación. En el año 2010, aproximadamente 15 por ciento de la extracción de agua en el planeta fue utilizada para la producción energética.

México cuenta con aproximadamente el 0.1 por ciento del agua dulce del globo. Cada mexicano consume un promedio de 360 litros por día y cerca de 10 millones de mexicanos no cuentan con agua potable. En cuanto al territorio, los estados del norte contrastan con los del sur por la disparidad en la disponibilidad de agua. La disponibilidad más alta la registra el estado de Chiapas.

En cuanto a los usos, cerca del 70 por ciento del agua en nuestro país se utiliza en riego de campos agrícolas, 14 por ciento se destina al abastecimiento público, 5 por ciento en termoeléctricas y 4 por ciento en las industrias que toman agua para sus procesos directamente de los ríos, lagos y acuíferos del país.

Vale la pena reflexionar sobre la relevancia del agua para la vida del ser humano y para la generación de diferentes productos y satisfactores; como muestra de ello, un litro de leche requiere aproximadamente 800 litros de agua para ser producido, una taza de café 140 litros, una hoja de papel 10 litros y una playera de algodón cerca de 4 mil 100 litros.

El eje central de nuestro esfuerzo debe concentrarse en la concientización de la población acerca de la importancia del agua, en lograr mejorar la infraestructura que permita medirla y que evite pérdidas por fallas en nuestras redes, en terminar con el robo y clandestinaje de agua, en actualizar las tarifas y que pague más quien más consume, y en generar mecanismos de uso y consumo que promuevan el ahorro y la eficiencia.

Las acciones preventivas y correctivas son de carácter urgente. Las redes de nuestro país requieren en su mayoría estrategias inmediatas para evitar las fugas por las que gran parte del agua que se intenta distribuir se pierde.

Con agua, la vida del ser humano y gran parte de las actividades que desempeña son posibles, sin ella, nada lo es.

*Diputado federal, coordinador de los diputados del Partido Verde y vocero Nacional del PVEM.

 

Comparte esta entrada

Comentarios