¿A quiénes beneficia una reforma de la Ley de Trata?
Por Rosi Orozco* Por desgracia en nuestro país ha existido la trata de personas desde hace mucho tiempo. Los intereses particulares, la impunidad que nos caracteriza, así como el machismo arraigado, entre otras razones, fomentaron el crecimiento de esta nueva forma de ...
Por Rosi Orozco*
Por desgracia en nuestro país ha existido la trata de personas desde hace mucho tiempo. Los intereses particulares, la impunidad que nos caracteriza, así como el machismo arraigado, entre otras razones, fomentaron el crecimiento de esta nueva forma de esclavitud hasta llegar al grado irónico y lamentable de que la sociedad mexicana veía está realidad con indiferencia y aceptación, mientras que gran parte de nuestras autoridades eran clientes asiduos de diversos giros negros.
Para fortuna nuestra, esta realidad empezó a cambiar de manera sustancial con la aprobación, en junio de 2012, de la Ley General para Prevenir, Sancionar y Erradicar los Delitos en Materia de Trata de Personas y para la Protección y Asistencia a las Víctimas de estos Delitos, a tal grado que la titular de la Fiscalía de Atención al Delito de Trata de Personas en el D. F., Juana Camila Bautista, llegó a declarar: “Con la nueva ley general hemos logrado en tres meses lo que con la anterior en cinco años”.
Como se puede apreciar, dicha Ley, que fue presentada por 104 legisladores y votada por unanimidad, nos ha permitido, por una parte, rescatar a las víctimas de trata y, por otra, detener en flagrancia y poner a disposición de jueces a los tratantes y explotadores.
Hoy en día que la Ley está surtiendo el efecto esperado y que se reciben más denuncias que antes —lo que muestra nuevos bríos de confianza entre nuestra gente—, se están recuperando y reinsertando a un número mucho mayor de víctimas de trata. Las denuncias que recibimos diariamente a través del 01800-5533-000 y de nuestro portal, https://unidoshacemosladiferencia.com, denotan a una ciudadanía harta y ávida de justicia; y por lo mismo, es de llamar la atención que justo ahora que como sociedad empezábamos a caminar en el sentido correcto: el de acabar con la impunidad, es cuando aparece una iniciativa de parte de algunos senadores de la actual Legislatura (LXII) para reformar diversas disposiciones de dicha Ley.
Aunque sí reconocemos que las leyes son perfectibles y que hay reformas para avance, como la que proponen las senadoras Cristina Díaz o Gabriela Cuevas, también es claro que se está afectando y trastocando los intereses de grupos muy poderosos. Grupos que en el pasado han entregado cantidades en efectivo para financiar campañas electorales.
De la misma manera que quedó exhibido en su momento, a través de la prensa nacional, de que nuestras corporaciones e instituciones de seguridad se habían visto infiltradas, contaminadas y corroídas por el crimen organizado, de esa misma manera, desgraciadamente, varios grupos y personajes políticos han vivido durante muchas décadas de lo que es el fruto del sufrimiento de las víctimas de trata. Grupos políticos que hoy están tratando de sacar reformas por debajo de la mesa, haciendo negociaciones en lo obscuro para modificar la ley vigente a toda costa.
Entre otras cosas, pretenden derogar decenas de artículos, eliminar agravantes, eliminar bienes jurídicos a tutelar, que no exista un fondo de recursos especial para víctimas, eliminar los avances conseguidos en materia de protección, prevención y atención en favor de las víctimas, lo cual no sólo es inaceptable, sino que contraviene con la reforma constitucional en materia de derechos humanos aprobada en junio de 2011 y que, por supuesto, su aprobación representaría un grave retroceso.
Por tal razón aprovechamos este valioso espacio para hacer un atento llamado a los legisladores de todos los partidos políticos. En nombre de la Comisión Unidos contra la Trata, A.C., pedimos que cualquier reforma que se pretenda realizar a la Ley vigente de Trata, se haga de manera totalmente transparente, en foros, en público, ante las cámaras de televisión y siempre a la luz de los ciudadanos; tal y como se hizo en la pasada legislatura.
Estamos absolutamente en contra de todas las reuniones en lo oculto y en lo secreto. Si hay gente que se está prestando a ello tienen que ser personas engañadas o coludidas con los grupos que se han visto afectados por los cierres de giros negros.
Nuestro único interés es el de un país sin trata y, para ello, requerimos empezar por reconstruir el tejido social y, por lo mismo, buscamos unificar los esfuerzos de todos los sectores: gobiernos, empresarios y sociedad civil para caminar en una misma dirección en la materia.
Queremos que siempre tengan presente que la trata de personas es sinónimo de esclavitud, y que tú, estimado lector, puedes hacer la diferencia con el simple hecho de acceder a nuestro portal (www.unidoshacemosladiferencia.com) y firmar “No al retroceso de la Ley”.
*Presidenta de la Comisión Unidos contra la Trata AC
