López Obrador exonera dos veces al Ejército
Debieron pasar 55 años desde que ocurrió uno de los episodios más oscuros en la historia de México para que un presidente de la República diera la mala noticia a quienes, desde entonces, han mantenido la narrativa de que el Ejército mexicano fue el principal ...
Debieron pasar 55 años desde que ocurrió uno de los episodios más oscuros en la historia de México para que un presidente de la República diera la mala noticia a quienes, desde entonces, han mantenido la narrativa de que el Ejército mexicano fue el principal responsable de la masacre de estudiantes en la Plaza de las Tres Culturas, en 1968.
Sin duda no fue nada fácil para el presidente López Obrador exonerar al Ejército de aquellos hechos y reconocer que tampoco el Estado Mayor Presidencial ordenó la represión a los estudiantes, y que quienes participaron, sólo cumplieron órdenes de superiores, por cierto, civiles.
Lo hecho por el Presidente obliga a la historia dar un vuelco sobre los trágicos acontecimientos del 2 octubre y apuntar a que más bien se trató de un intento de golpe de Estado, una operación diseñada por la CIA y Washington para, supuestamente, desarticular una nueva revolución de corte comunista, influenciada y motivada por Cuba y financiada por la Unión Soviética, la China comunista y la propia isla de Fidel Castro.
Existen varios documentales que hablan de ello y que ponen en evidencia que no fueron los soldados ni el EMP los que dispararon contra los estudiantes, como se ha difamado.
Como siempre lo he dicho en este espacio, el Ejército ha cargado injustamente con la responsabilidad criminal de la CIA, ya que los soldados fueron recibidos a balazos desde las azoteas de la plaza de Tlatelolco por paramilitares infiltrados.
La historia parece repetirse en el caso de los 43 normalistas de Ayotzinapa en 2014, en el que López Obrador exoneró nuevamente al Ejército, exculpando también al expresidente Enrique Peña y al entonces secretario de la Sedena, Salvador Cienfuegos bajo el argumento de que este evento estuvo más relacionado con la asociación delictuosa de autoridades locales, policías municipales y la delincuencia organizada, acercándose inevitablemente a la verdad histórica de Murillo Karam.
López Obrador defendió con vehemencia al Ejército en ambos casos, calificando como “temerario” responsabilizarlo tanto de la desaparición de los normalistas como de los hechos históricos del 68. Esta postura ha encontrado eco entre la población, la cual comparte la defensa al Ejército, ya que reconoce su larga historia ligada a la independencia, la Revolución y la defensa del país; también, por su cultura patriótica, el respeto a las instituciones y su papel en la seguridad nacional, el combate el crimen organizado y el apoyo a la población en casos de desastre.
A pesar de los señalamientos, el Ejército ha mantenido una imagen de disciplina, honor y servicio a la nación, por lo que sigue siendo una de las instituciones mejor calificadas y fundamental para la seguridad y desarrollo del país, por eso es imperativo que la historia sea revisada con lentes claros y sin prejuicios.
Culpar al Ejército es, en muchos casos, desviar la atención de los verdaderos responsables. La exoneración de nuestros soldados es un paso en la dirección correcta, pero es crucial que se vaya más allá y se reescriba el relato de estos episodios trágicos con la verdad.
*Como lo he reiterado en esta columna, la violencia preelectoral es una preocupante realidad, de ahí que las dos candidatas a la Presidencia de la República, Claudia Sheinbaum de Morena y Xóchitl Gálvez del FAM, se reunieron con el secretario de la Defensa, Luis Cresencio Sandoval y aceptaron la protección del Ejército. Y no es para menos, las aspirantes han visto amenazada su seguridad con los recientes asesinatos de personas cercanas a ellas. La Sedena propuso un esquema de seguridad basado en inteligencia para prevenir los riesgos en zonas de mayor peligro y cada una contará con un equipo compuesto por oficiales y tropa, con la mayor capacitación proveniente, sin duda, del Estado Mayor Presidencial.
DE IMAGINARIA
El Ejército mexicano fue exonerado del caso Ayotzinapa. La FGR debe retirar de forma inmediata, las acusaciones en contra de los 16 militares presos, acusados de participar en la desaparición de los 43 estudiantes.
