Malas cuentas

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Max Cortázar 25/02/2014 02:38
Malas cuentas

El día de ayer, y de manera sorpresiva, Fernando Elizondo Barragán abandonó el Partido Acción Nacional —luego de años de militancia, haber sido gobernador interino de Nuevo León, secretario de Energía y senador de la República por parte del PAN. De acuerdo con el ahora exmilitante, el partido ha adoptado como suyas muchas prácticas que durante años ha combatido.

Su salida de Acción Nacional no es más que la muestra de la falta de liderazgo de la actual dirigencia del PAN, la cual ha sido incapaz de mantener la unidad al interior del partido, aun cuando es la responsable de generarla y conservarla. Una dirigencia que se ha dedicado a tomar decisiones unilaterales, ignorar a la militancia y solapar prácticas que desde nuestra fundación se combatieron.

La renuncia de Fernando Elizondo marca un nuevo escenario dentro de su estado, donde el PAN de Nuevo León trabaja arduamente para recuperar la gubernatura ante las malas decisiones de la actual administración priista, la cual ha dejado mucho que desear los últimos cinco años, sobre todo en temas de seguridad, desarrollo económico e infraestructura.

Sin embargo, con decisiones como la anunciada por el ex panista, la sociedad percibe un partido dividido y desunido, lo que podría provocar pérdida en las preferencias e incluso la pérdida de las elecciones. De esta forma, Nuevo León se convierte en un ejemplo claro de lo que puede pasar en el resto del país si la dirigencia de Acción Nacional se rehúsa a hacer política.

Si la dirigencia actual sigue dedicándose a generar división y discordia al interior del partido, los mexicanos dejarán de vernos como una opción de gobierno y representación. Son estas divisiones y falta de liderazgo nacional lo que ha originado las derrotas que ha sufrido el partido y si el camino sigue siendo el mismo será el resultado que se obtendrá en las elecciones por venir.

Acción Nacional ya no puede continuar con una dirigencia obsesionada con el poder. El PAN necesita regresar a su origen ciudadano en donde su militancia era el faro que guiaba su trabajo y sus victorias. No podemos seguir valiéndonos de una política cupular que se empeña en castigar a los que piensan diferente.

En este mismo sentido, quisiera expresar toda mi solidaridad a mi compañero de partido, el senador Javier Lozano, a quien el Comité Directivo Estatal del PAN de Puebla pretende iniciarle un proceso por haber manifestado públicamente su opinión sobre la situación actual de Acción Nacional. Es esta intolerancia de la dirigencia la que genera divisiones. Es impensable que dentro del PAN se pretenda sancionar la libertad de expresión, bandera de nuestro partido durante los últimos 74 años.

                *Diputado del PAN

                max.cortazar@gmail.com

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