Autodefensas y protagonismos

COMPARTIR 
Max Cortázar 04/02/2014 01:49
Autodefensas y protagonismos

Michoacán sigue siendo la mayor preocupación de los mexicanos y del gobierno federal ante la incompetencia del gobierno estatal que sólo se ha valido de criticar el pasado, sin aceptar lo que sus omisiones han generado en la entidad. La seguridad y tranquilidad de los habitantes se ha convertido en una de las principales tareas de esta administración y uno de los principales focos de atención de la ciudadanía.

Desde la llegada del gobierno federal al estado, los ojos nacionales e internacionales se han centrado ahí. Sin embargo, existe otra entidad en la que la violencia, que pareciera controlada, crece poco a poco; en donde los movimientos de autodefensa llevan operando más de un año y avanzan cada vez más rápido; un estado que necesita —también— de la completa atención del gobierno.

Con grupos de autodefensa a lo largo de su territorio, Guerrero y Michoacán se enfrentan al surgimiento de un estado rebasado por el crimen, en el que las autoridades locales han dejado de funcionar como procuradoras de la paz y el orden y en el que la integridad de los habitantes se pone a prueba día a día.

La crisis que vive Guerrero se agudiza ante la exigencia constante de los grupos de autodefensa —coordinados por la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG)— al gobierno local para contar con condiciones de seguridad y programas productivos que le permitan al estado superar el letargo que se vive en muchas comunidades.

Y a pesar de que el gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre, se ha mostrado dispuesto a dialogar con los mismos para evitar la intervención federal, el escenario ha superado sus capacidades como Ejecutivo estatal con el anuncio de la UPOEG de entrar a la capital del estado.

Ante este tipo de situaciones, se hace necesario que el gobierno federal analice la posibilidad de intervenir también en el estado de Guerrero para evitar que la situación alcance niveles como los de Michoacán, en donde la gravedad y la amenaza era tan grande que la única alternativa fue mandar al Ejército.

Asimismo, y ante la proliferación de estos grupos de autodefensa, los mexicanos necesitan contar con la garantía de que su tranquilidad —en manos de las autoridades federales— no será violada por el crimen ni por grupos civiles armados. Hoy más que nunca se necesita una estrategia integral de seguridad que evite que casos como los de Michoacán y Guerrero se repitan en otro lugar.

Es necesario tomar en cuenta también estados como Veracruz, Tamaulipas, Zacatecas, Villahermosa, entre otros, donde la gente esta cansada del cobro de uso de suelo, secuestros, extorsiones y toda cantidad de delitos con los que tienen que sortear.

Al margen: acciones irresponsables como las del senador Jorge Luis Preciado, quien se aprovechó de la desgracia de los michoacanos para auto promocionarse y ganar un par de reflectores, son lamentables y reprobables, pues ponen en peligro a los habitantes de esa ciudad y distraen a las autoridades de su única tarea. Acciones solapadas por Gustavo Madero y que explican, entre muchas otras cuestiones, la razón por la que hoy el dirigente nacional sólo cuenta con 9% de las preferencias entre los militantes de Acción Nacional.

                *Diputado PAN

                max.cortazar@gmail.com

Comparte esta entrada

Comentarios

Lo que pasa en la red