Y ahora… Tamaulipas

El pánico no es para menos: 50 muertos en 20 días. Dos ejecutados diarios.

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Martín Moreno 06/05/2014 00:12
Y ahora… Tamaulipas

La postal norteña es frecuente: tamaulipecos pecho tierra aterrorizados por las balaceras en las calles, en cualquier lugar, a toda hora. El pánico no es para menos: 50 muertos en 20 días. Dos ejecutados diarios. No sólo es Michoacán o Guerrero. Es Tamaulipas. Y Morelos. Y el Estado de México…

Cuando Felipe Calderón arrancó su gobierno, pidió un informe a la Defensa sobre la situación en Tamaulipas. “Fuera de control”, fue el reporte recibido. Poco o nada se hizo en el sexenio pasado. Y la situación de alta violencia no sólo no desaparece. Se agrava inclusive.

Del horror en abril de 2011 con 193 cadáveres hallados en las fosas comunes en San Fernando, a las decenas de muertos en abril de 2014. En tres años sólo una cosa ha cambiado en Tamaulipas: el nombre del gobernador. De Eugenio Hernández Flores —en cuyo sexenio se enquistó el narcotráfico— a Egidio Torre Cantú, improvisado gobernador ante el asesinato de su hermano. Todos, por cierto, priistas.

¿Cuál ha sido la respuesta del gobierno de Torre Cantú en Tamaulipas? Contundente retórica a la manera del priismo. Verborrea, el sello de la casa del priato:

“Estamos en paz, en calma…”, afirmó el vocero de Tamaulipas, Guillermo Martínez, el pasado jueves.

Lo dijo trepado en cadáveres aún calientes.

Y lo que hoy ocurre en Tamaulipas es de máximo riesgo.

Podrán recurrir a la sobada y comodina frase de “se están matando entre los narcos”, pero no es así. Hay civiles que han caído. Y aún si fuera ajuste de cuentas entre el crimen organizado, ¿en dónde queda la responsabilidad de las autoridades estatales de garantizar, constitucionalmente, la seguridad de los tamaulipecos?

Han sido días de terror para Tamaulipas.

El 10 de abril se reportaron…¡28 muertos en Tampico! Dos semanas después volvieron a registrarse hechos violentos en la ciudad, y apenas el uno de mayo, en un evento del DIF, hubo otra balacera.

Durante el 29 y 30 de abril también hubo diversos enfrentamientos en el municipio de Reynosa, en los que murieron 17 personas, entre ellos dos civiles, de acuerdo a informes del Grupo de Coordinación Tamaulipas.

Según reportes mediáticos, tan sólo de marzo a abril pasados, el número de homicidios relacionados con el crimen organizado en Tamaulipas aumentó en alrededor de 450 por ciento.

Apenas el sábado anterior hubo balaceras en el municipio de Miguel Alemán. Tres civiles fueron ejecutados y arrojados, paradójicamente, detrás de una funeraria, tras una denuncia ciudadana.

La violencia ha sido el signo en Tamaulipas en los últimos años, y las alertas han llegado desde varios frentes: desde mediáticos, ciudadanos, hasta legislativos.

“Lamentablemente sigue la violencia impune en Tamaulipas. En estos momentos balaceras en Reynosa en diferentes puntos de la ciudad”, tuiteó a las 12:30 pm del 29 de abril el senador Francisco García Cabeza de Vaca. Sí: el mismo que denunció un intento de secuestro cuando se dirigía al aeropuerto local.

La violencia en Tamaulipas se agravó desde 2009 cuando el cártel del Golfo y sus ex aliados, Los Zetas, rompieron y pelearon la plaza.

En las últimas semanas se ha recrudecido la espiral de violencia.

El gobierno federal evalúa aplicar una estrategia de “seguridad plena” en Tamaulipas. Así se la han pasado: en evaluaciones, en declaraciones, en palabrería irresponsable como la del vocero Martínez para quien nada pasa en el violento territorio tamaulipeco.

¿Hasta cuándo se ocuparán de Tamaulipas?

Ha sido Michoacán —que ni está pacificado y donde se observan preocupantes brotes de insurrección por parte de las autodefensas en contra del gobierno federal—, también Guerrero, Morelos, Estado de México y algunos otros.

Aún más: Tamaulipas se encuentra entre los estados líderes en secuestros.

Pero a nadie parece importarle.

¿Hasta cuándo Tamaulipas?

ARCHIVO CONFIDENCIAL

ENERGÉTICA. ¿Hace falta un debate público sobre reforma petrolera, como lo plantea ahora el cineasta Alfonso Cuarón? Sí. ¿Hay dudas a las cuales responder respecto a los precios de gasolina, gas y luz, bajo la promesa seguramente inalcanzable de reducirlos? Sí. ¿Es necesario discutir públicamente el tema con autoridades y expertos, sí, pero también con representantes ciudadanos y líderes sociales, como Cuarón, por citar alguno? También. La política es demasiado importante para dejarla en manos de los políticos. Y lo cierto es que esta reforma cada vez está más enredada y llena de contradicciones. A pocos convence y su rechazo es cuasi generalizado. Urge debatirla públicamente. Mientras, a apechugar el quinto gasolinazo del año: la Magna, a 12.68 pesos por litro. En EU cuesta 12.19 el equivalente. Sigamos aguantando los abusos.

                Twitter: @_martinmoreno

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