Secuestros, extorsiones, miedo…

En un país violento, las inversiones se alejan. El futuro económico es incierto.

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Martín Moreno 24/01/2014 01:36
Secuestros, extorsiones, miedo…

Rompen récords secuestros y extorsiones en medio del naufragio de la seguridad pública. Sin estrategia integral, eficaz y coordinada, los delitos se multiplican: mil 695 denuncias por plagios y ocho mil 42 por extorsión. (Fuente: Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública).

Son las cifras del miedo. Las más altas registradas por el Secretariado desde que se contabilizan los delitos del fuero común.

Lo hemos advertido en esta columna: de nada servirán las reformas en un país bañado en sangre, en delincuencia, en impunidad, en dolor de mexicanos inermes ante plagios, extorsiones y alta criminalidad.

¿De qué sirve presumir reformas en el extranjero, cuando Michoacán está controlada por el narcotráfico, por guardias comunitarias ilegales y arropadas por el gobierno federal? ¿De qué sirve cuando se contabilizaron 19 mil 16 muertos en los primeros 11 meses de gobierno? ¿De qué sirve cuando hay dos Méxicos? ¿El del discurso oficial y el de la realidad dolorosa y mortal que vive la mayoría de los mexicanos?

De nada sirve.

Y no nos engañemos: en un país violento, las inversiones se alejan. El futuro económico también es incierto, cuando se dejaron de crear, en 2013, alrededor de un cuarto de millón de empleos, según estadísticas del IMSS, con crecimiento nulo, y algo que debe alertar: la fuga de 26 mil millones de dólares del país, según reporta Banxico.

El dinero —recordemos—, es el factor más miedoso. Y cuando tiene temor, se aleja.

Los números del Secretariado Ejecutivo del SNSP arrojan que los cinco estados con más secuestros son Tamaulipas, con 211; Guerrero, 207; Michoacán, 196; Estado de México, 191, y Morelos con 150.

Y si las cifras oficiales desalientan, las que ofrece la Organización Alto al Secuestro (OAS), encabezada por la valiente Isabel Miranda de Wallace, aterran: dos mil 663 secuestros denunciados durante este gobierno.

Según este organismo ciudadano, es el Edomex el que registra mayor número de secuestros con 537; Morelos, 237; Tamaulipas, 198, y DF, 189.

Son los secuestros. Y son las extorsiones.

El Secretariado Ejecutivo del SNSP reporta que de los ocho mil 42 casos de extorsión, el delito se concentró en el Estado de México, con  mil 668 denuncias, y en el DF, con 965.

Extorsión que cobra vidas de mexicanos trabajadores que se niegan a pagar “derecho de piso” al crimen organizado a cambio de trabajar tranquilos. Es una tragedia.

Y los asesinatos relacionados con la violencia a la alza.

El Secretariado reporta que se mantiene la cifra de 49 muertos al día. Con base en las Procuradurías de Justicia estatales, se denunciaron 18 mil 143 homicidios dolosos en el último año.

País violento.

Y el riesgo es doble: a la violencia, el ocultamiento oficialista de las cifras que, tarde o temprano, reventará en peores escenarios.

Archivo confidencial

LA LEYENDA DE NAZARIO. Hace casi tres años, el 15 de febrero de 2011 —antes que cualquier otro medio o columna—, publiqué en estos Archivos del poder en Excélsior un texto titulado Nazario está vivo. Adelantaba que “Nazario Moreno González, el Chayo, el Doctor o El Más Loco, uno de los líderes de La Familia Michoacana y cuya muerte fue anunciada el pasado 10 de diciembre por el gobierno federal, está vivo… Fuentes cercanas a la procuración de justicia nacional confirman que Moreno no falleció durante los sangrientos enfrentamientos registrados, durante tres días, en Apatzingán, Michoacán... ¿En qué se basó el gobierno federal para confirmar la muerte de El Más loco? El Chayo Moreno no murió en Apatzingán. ¿Dónde está?”. Hasta aquí parte de esa columna. Meses después, en octubre de ese 2011, Mario Buenrostro Quiroz, abogado al servicio de La Familia Michoacana, fue capturado. En su declaración pública aseguró: “A Nazario no lo mataron… Nazario es el jefe de Los Caballeros Templarios”. El gobierno de Calderón jamás desmintió lo publicado en esta columna. Y hoy, al calor de la violencia desbordada e incontrolable en la entidad, diversos testimonios confirman  que Nazario Moreno está vivo y que es la cabeza indiscutible de Los Templarios. Preguntas: ¿por qué mintió el entonces vocero de Seguridad Nacional, Alejandro Poiré, al anunciar la muerte de Moreno González? ¿Por qué expresar algo sin las pruebas suficientes para respaldarlo? ¿A quién le interesaba “desaparecer” a Moreno? ¿O respondió, acaso, a una simple estrategia mediática para salir del paso? Bien haría el señor Poiré en responder públicamente a estos señalamientos porque, simplemente, lo que anunció fue una mentira espectacular. Y en caso de no dar la cara, quedará como mentiroso.

                                                                      Twitter: @_martinmoreno

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