La crisis de talento mexicano

A principios de diciembre se dieron a conocer los resultados de un ambicioso estudio que se llevó a cabo por el Programa Interdisciplinario sobre Política y Prácticas Educativas del Centro de Investigación y Docencia Económicas CIDE titulado “La brecha de talento en ...

A principios de diciembre se dieron a conocer los resultados de un ambicioso estudio que se llevó a cabo por el Programa Interdisciplinario sobre Política y Prácticas Educativas del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) titulado “La brecha de talento en México y sus costos económicos”, elaborado por la doctora Blanca Heredia del PIPE-CIDE y el maestro Édgar Franco de la Universidad de Stanford.

Los resultados son por demás reveladores de una realidad que desde hace varios años se ha convertido en una crisis en la “producción” de estudiantes de excelencia desde los niveles básicos de educación en México.

El estudio señala que en 2012, sólo 0.6% de los estudiantes mexicanos se ubicaron en los niveles más altos (5 y 6) en matemáticas de la prueba del Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes, PISA —Programme for International Student Assessment— que se basa en el análisis del rendimiento de estudiantes a partir de unos exámenes que se realizan cada tres años en varios países con el fin de determinar la valoración internacional de los alumnos por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Los estudiantes situados en dichos niveles tienen la capacidad de trabajar con modelos para situaciones complejas; pueden seleccionar, comparar y evaluar estrategias de solución de problemas, así como usar un razonamiento analítico avanzado. El porcentaje de estos estudiantes en México se ha reducido en los últimos seis años al pasar de 0.8 % en 2006 a 0.6 % en 2012.

Quien haya tenido a un estudiante de excelencia en casa ha podido comprobar dos cosas: que es difícil “empatar” el sistema educativo actual, sobre todo el que se aplica en las escuelas públicas de nivel básico, con las necesidades y requerimientos del “niño talento” y que quien tiene posibilidades económicas lo primero que busca es continuar su educación superior en escuelas del extranjero, principalmente de Europa o Estados Unidos, para no ir tan lejos.

México no sólo está lejano del promedio de los países que integran la OCDE (13%) y en los últimos lugares, sino que está por debajo de su desempeño esperado dado su nivel de ingreso, gasto y características del sistema educativo. De acuerdo con el estudio, dadas sus características económicas, México debería tener 7% en los niveles 5 y 6; un ejemplo del enorme gasto burocrático que ha significado “tirar” recursos a la basura, inversión que no se ve reflejada en los resultados.

Otro dato revelador de nuestra triste realidad es el siguiente: en el estudio se encontró que, incluso, los estudiantes más privilegiados del país, es decir, aquellos que tienden a recibir mejores condiciones educativas en las escuelas privadas a las que asisten, no son competitivos con otros estudiantes de altos ingresos a nivel mundial. Así, por ejemplo, el porcentaje de alumnos del decil socioeconómico más alto que obtuvieron niveles 5 y 6 en PISA matemáticas en  2012 fue el penúltimo más bajo entre los países latinoamericanos que participaron en la prueba. Con estos datos se puede inferir que para estos alumnos, la posibilidad de mantener su posición dominante en la escala socioeconómica no pasa o depende muy poco de qué tanto desarrollan sus talentos individuales sino de sus activos heredados.

El estudio tiene la finalidad de conocer el impacto en la economía que tiene la falta de talento en los futuros profesionistas del país: el costo económico de la brecha de talento en el mediano plazo usando un método de simulaciones y construcción de escenarios, tiene como primera estimación, que el impacto sobre el crecimiento del PIB per cápita en caso de mantener el statu quo en términos de calidad educativa, sería marginal de apenas 1.6% en 40 años. En un segundo escenario se calcularon los beneficios de elevar el porcentaje de estudiantes en los niveles 5 y 6 a 7% de los estudiantes. Esta reforma aumentaría en 28% el PIB per cápita actual en 20 años y 132% en 40 años.

El estudio concluye que México no cuenta con políticas públicas sólidas enfocadas en identificar, acompañar e incrementar el número de estudiantes talentosos, situación que a largo plazo nos colocará en una posición aún más desventajosa con relación a aquellos países que hoy trabajan por desarrollar el talento de sus futuros profesionistas.

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