Isla de perros
El realizador norteamericano, poseedor de un muy particular e inteligente sentido del humor, Wes Anderson, tiene en su reciente película todo un homenaje a la cultura japonesa y a los perros. Escrita por él, Roman Coppola, Jason Schwartzman y Kunichi Nomura, Isla de ...
El realizador norteamericano, poseedor de un muy particular e inteligente sentido del humor, Wes Anderson, tiene en su reciente película todo un homenaje a la cultura japonesa y a los perros. Escrita por él, Roman Coppola, Jason Schwartzman y Kunichi Nomura, Isla de perros (Isle of dogs, Estados Unidos-Alemania, 2018), plantea un futuro no lejano, apenas a 20 años de aquí y ubicado en Japón.
En la ficticia ciudad de Megasaki, los perros han originado una grave crisis de salud pública. Una “fiebre de hocico” o gripe canina ha llevado al malvado alcalde Kobayashi, que no siente ninguna simpatía por los perros, a ordenar el traslado de todos estos animales a una enorme isla de basura que se ha formado con la concentración de todo tipo de residuos de plástico, papel, vidrio y fierros.
La segunda película de Anderson en stop motion, animación a cargo de Gwenn Germain, es una historia que se inicia cuando a la isla de basura llega Spots, el primer canino que es enviado al exilio en una jaula. Pasan seis años y el sombrío lugar está poblado de perros de todo tipo que han marcado ciertas zonas y tomado posesión de espacios, formando una suerte de pandillas.
Cada grupo ha tratado de sobrevivir en pugna con los otros y completamente abandonados por el hombre, además de que la distancia que separa la isla de tierra firme es verdaderamente infranqueable.
Un buen día, una destartalada avioneta llega a la isla tripulada por un niño que busca a Spots, que fue su perro desde que era muy pequeño.
Pero mientras un grupo de científicos lucha por vencer la gripe canina que, en un evidente acto de corrupción de las autoridades más parece un invento para erradicar a los “mejores amigos del hombre”, el alcalde Kobayashi manda un comando a buscar al niño, que es su hijo adoptivo. Las cosas se irán complicando y tendremos oportunidad de conocer a cada uno de los personajes principales, los perros, cuyas voces en la versión original son las de Bryan Cranston, Edward Norton, Scarlett Johansson, F. Murray Abraham, Tilda Swinton, Liev Schreiber, Jeff Goldblum, Bill Murray, y otros actores que han trabajado con Wes Anderson.
Dentro del estilo del realizador, cuenta una historia en la que muestra su enorme amor y comprensión por los perros y es, además, un canto de amor por la cultura y el cine japoneses.
Isla de perros tiene todo el estilo de Anderson, con un narrador en off y un sentido del humor tomado muy en serio. Con su personal estilo para la farsa, aprovecha para colar crítica política y social. Personalmente, me hizo cuestionarme sobre las razones que me han llevado a tener un perro y el compromiso que representa hacerse cargo de uno. Cuando hablan de sus amos, Wes Anderson los “humaniza” y les da una particular personalidad, haciendo que, como espectador, nos identifiquemos de inmediato con ellos.
Dista de ser lo mejor de Anderson, pero es muy recomendable. No se la pierda.
