Zona mortal
Como parte de una cartelera cinematográfica que languidece con pocas, muy pocas propuestas que merezcan verse, se abre paso, con una distribución reducida, una película rescatable de terror sicológico, con cierta dosis de ciencia ficción, que se titula en español ...
Como parte de una cartelera cinematográfica que languidece con pocas, muy pocas propuestas que merezcan verse, se abre paso, con una distribución reducida, una película rescatable de terror sicológico, con cierta dosis de ciencia ficción, que se titula en español Zona mortal (Radius, Canadá, 2018).
Es el segundo largometraje como directores de Steeve Léonard y Caroline Labrèche, también autores de un argumento inteligente, con giros inesperados y buenas sorpresas que, además, entra en materia de inmediato y, a pesar de ciertos problemas en el desarrollo de la primera parte, mantiene el interés y el suspenso gracias a los giros que nos depara hacia el final.
Este thriller de bajísimo presupuesto está protagonizado por dos actores que vienen de la televisión y se inicia con un hombre tirado en el suelo en la orilla de un camino. Tiene una herida en la cabeza, recupera el conocimiento y vemos que sobrevivió a un accidente de auto. La interpretación de Liam recae en Diego Klattenhoff, pero queda a deber, pues se percibe plano y falto de matices. Este actor también aparece en la serie Homeland y su trabajo es muy similar, por lo que la falla en Zona mortal puede deberse más a sus medianos alcances como actor que a una mala dirección de actores, ya que el resto del reparto funciona bien.
Confundido, Liam camina hasta la carretera y trata de pedir ayuda a una mujer que se aproxima en un vehículo, pero pasa de largo y se estrella contra un poste. En pocos minutos un cuervo cae muerto junto a él.
Ya en su casa las noticias indican que una especie de virus ha atacado la región en donde se han sucedido numerosas muertes inexplicables de personas y animales. En este punto el argumento empieza a hacerse muy prometedor.
El guión de Labrèche y Léonard se basa en una premisa sencilla y con cierta originalidad que tiene dificultades para evolucionar en la primera parte, corriendo el riesgo de desconectarse del espectador, pero la entrada de otro personaje, Jane, interpretada de manera mucho más convincente por Charlotte Sullivan (Chicago Fire, Rookie Blue), le inyecta nuevo interés a la historia, pues es una actriz con más presencia y carácter en la pantalla. Ambos personajes, sumidos en la misma amnesia y confusión, establecen una peculiar relación que se arma con viajes fugaces de sus memorias a recuerdos del pasado de cada uno y lo que pudieron haber compartido.
Lo mejor de Zona mortal es el guión, sin pretensiones ni lugares comunes, que va sorprendiendo al espectador con varios giros no predecibles, aunque, hacia el final, sólo quede una salida.
Como dije, es una muestra de que, con poco dinero y un buen argumento, se puede hacer cine de terror aceptable, con ciencia ficción incluida.
