El gran showman

Con cierta influencia de Moulin Rouge, de Baz Luhrmann, y algunos guiños a La La Land, el director Michael Gracey debuta con El gran showman The Greatest Showman, Estados Unidos, 2017. Lo mejor es la presencia de Hugh Jackman, uno de los intérpretes más completos del ...

Con cierta influencia de Moulin Rouge, de Baz Luhrmann, y algunos guiños a La La Land, el director Michael Gracey debuta con El gran showman (The Greatest Showman, Estados Unidos, 2017). Lo mejor es la presencia de Hugh Jackman, uno de los intérpretes más completos del momento, porque no se amilana como actor ante el personaje que le pongan enfrente y, sobre todo, porque sí canta y baila, a diferencia de Ryan Gosling y Emma Stone que, aunque muy buenos actores ambos, hacen un decoroso intento en el género de la comedia musical de La La Land, pero tienen que aprender mucho todavía.

A Hugh Jackman le queda como anillo al dedo el título de la película, él es El gran showman

En el proyecto destaca un nombre icónico en la industria hollywoodense: Bill Condon, que colabora con Jenny Bicks, autora de la historia original. Condon es también responsable del guión de Chicago; dirigió, además, Kinsey, Dioses y monstruos, Dreamgirls, Mr. Holmes, The Fifth Estate-El quinto poder. Curiosamente, el guión no es el fuerte de El gran showman, pues tiene ciertas dificultades para los manejos de los tiempos, pero, considerando que es un musical ligero, cuya única finalidad es entretener y que cuenta con un buen score de John Debney, el objetivo se cumple y se pasa un buen rato.

Hugh Jackman, con su particular carisma y entusiasmo contagioso, da vida a Phineas Taylor Barnum, un talentoso y visionario empresario de la industria del entretenimiento de la segunda mitad del siglo XIX, que fundó lo que después se transformó en el Ringling Brothers and Barnum and Bailey Circus, el más espectacular y famoso circo norteamericano, que tras casi 150 años de actividad cerró sus puertas, apenas en enero de 2017. Barnum es otro caso de éxito del “sueño americano”, que en su infancia llegó a vivir en la indigencia. Empezó su espectáculo reuniendo un grupo de personas con deformidades o defectos físicos, freaks que no encontraban trabajo y no tenían más salida que exhibirse públicamente, alimentando el morbo cruel del público que pagaba boletos para ver a esos “monstruos”.

Jackman está acompañado por Michelle Williams, que aparece como la esposa de Barnum, una joven rubia de sociedad, perfecta, casi virginal o etérea, cliché al fin. Zac Efron es el otro buen elemento en El gran showman, pues tiene amplia experiencia como bailarín y cantante, y hace buena pareja con Jackman. Rebecca Ferguson interpreta a una cantante de ópera muy poco convincente en el playback de la voz de Loren Allred. Personaje muy forzado, no así el de Zendaya.

Lo que no se le puede negar a El gran showman es que es un buen espectáculo dentro de la cuota de musicales que Hollywood periódicamente alimenta con alguna superproducción. La música es muy buena y la historia, aunque superficial, funciona para mantener interesado al espectador.

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