Graduación

Del realizador rumano Cristian Mungiu se estrena hoy la película Graduación Bacalaureat, Rumania, 2016, que le valió el premio al Mejor Director en el pasado Festival de Cannes, compartido con Olivier Assayas por Fantasmas del pasado. Mungiu se reafirma en esta película ...

Del realizador rumano Cristian Mungiu se estrena hoy la película Graduación (Bacalaureat, Rumania, 2016), que le valió el premio al Mejor Director en el pasado Festival de Cannes, compartido con Olivier Assayas por Fantasmas del pasado.

Mungiu se reafirma en esta película como el gran contador de historias, que es con un argumento escrito por él, teniendo como centro del relato el amor de un padre por su hija, una severa crisis matrimonial y familiar y, particularmente, la corrupción, que queda plasmada en situaciones que hablan de que todo y todos tenemos un precio, de que nada es gratis, de que el fin justifica los medios. Una temática universal siempre enmarcada en su interés por la crítica social y política de su país.

Con su extraordinaria capacidad narrativa, en apenas 15 minutos Cristian Mungiu nos ubica en una deteriorada zona en un suburbio urbano con edificios avejentados y nos da un plano completo del conflicto humano. En este barrio en el que privan la violencia e inseguridad viven Romeo y Magda —un matrimonio tan deteriorado como su entorno—, junto a su hija Eliza, una muy buena estudiante de preparatoria que ha conseguido una beca en Cambridge para estudiar Sicología. Para Romeo, el que su hija pueda desarrollarse fuera de Rumania, en donde no tiene ningún futuro, se ha convertido en el objetivo más importante de su vida.

Los tres actores hacen un trabajo excepcional: Adrian Titieni es Romeo, un médico que ha capoteado los vicios e irregularidades burocráticas del ejercicio de la medicina pública en su comunidad, incluida la resistencia a la tentación de los sobornos por parte de los desesperados pacientes que pretenden un servicio mejor. Es un hombre honesto, columna de su casa, que se desvive por su hija y que sobrelleva (con una doble vida) un matrimonio totalmente fracturado, aunque la familia sigue viviendo bajo el mismo techo. Maria-Victoria Dragus es Eliza, una jovencita dedicada al estudio que sueña con pasar los exámenes previos para que se confirme su viaje a Inglaterra. Lia Bugnar es Magda, la esposa y madre de esta familia disfuncional que convive en un microcosmos en el que la única esperanza de salvación parece ser que la hija rompa la inercia y se vaya de Rumania para siempre.

Un incidente dará un giro drástico a la historia y pondrá en riesgo los planes de Romeo para el futuro de Eliza, pues al mismo tiempo se desencadenan otros acontecimientos que lo harán poner en duda sus principios en aras de lograr lo que más desea: que su hija pruebe otros horizontes. Es el propio Romeo el que quiere enfrentar la frustración de su propia biografía a través de la vida de Eliza.

Sin dar detalles, pero nos quedamos con la sensación de que Mungiu deja una buena cantidad de preguntas y enigmas en el aire que se antoja que tuvieran su respuesta.

Graduación es de lo más recomendable en los estrenos de esta semana.

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