El elegido
Hace más de un año coincidí en el Festival de Guadalajara, en el transporte del aeropuerto al hotel, con el cineasta español Antonio Chavarrías. Lo conocí en 2002 cuando estrenó en México Aro Tolbukhin: en la mente del asesino, de la que fue productor. Regresó a ...
Hace más de un año coincidí en el Festival de Guadalajara, en el transporte del aeropuerto al hotel, con el cineasta español Antonio Chavarrías. Lo conocí en 2002 cuando estrenó en México Aro Tolbukhin: en la mente del asesino, de la que fue productor. Regresó a nuestro país como director de Volverás, en 2004.
Le pregunté en qué andaba y me contó con entusiasmo de un proyecto que hoy es una realidad. Estrenada en Netflix en 190 países y traducida a varios idiomas, El elegido (The Chosen, México-España, 2016) es lo nuevo de Antonio Chavarrías con la producción experimentada de Mónica Lozano. Creo que fue una decisión muy acertada optar por la plataforma digital y no esperar a que se abra un espacio de dos fines de semana —si bien les va— en los complejos cinematográficos, que se ven saturados por Rápidos y Furiosos en su enésima parte. Así lo interpretó también el propio Martin Scorsese, quien ya tiene un acuerdo con Netflix para la exhibición y distribución de su próxima película, The Irishman.
Sólo para promover el estreno de la película en salas se necesitarían varios millones de dólares. Insisto, muy buena decisión que le permitirá más difusión a El elegido.
Ubicada entre 1937 y 1940, El elegido toma una historia apasionante en torno a la figura de Ramón Mercader y su participación en la conspiración para asesinar en México a León Trotsky, considerado un traidor por el gobierno de José Stalin. Chavarrías da énfasis a situaciones poco conocidas del personaje como su complicada relación con Caridad del Río, su madre, quien era una comunista feroz, involucrada casi fanáticamente con la maquinaria soviética de Stalin, y quien estuvo dispuesta a inmolar a su propio hijo para cumplir con su importante misión.
Alfonso Herrera es convincente como el protagonista que, además, se desdobla en varias identidades para ir colándose en el círculo más íntimo del líder revolucionario. Se desenvuelve con frialdad calculadora como Ramón Mercader, el enigmático comunista nacido en Barcelona, influenciado por una madre militante que no se detiene ante nada. Al ser reclutado, asume la identidad del belga Jacques Mornard, un hombre refinado y apolítico que viaja a México para cumplir su misión. Su madre es Elvira Mínguez, bien puesta en la piel de una mujer decidida, dura, fría, que no sonríe, sólo comprometida con la causa, que ve en su hijo una prolongación de sí misma. La actriz británica Hannah Murray es Sylvia Ageloff, y es una buena selección para interpretar a la secretaria particular de Trotsky, joven, poco atractiva que es usada por Mornard, quien la enamora para introducirse a la casona de Coyoacán. Una parte importante del relato es el estudio de la relación de Mercader con esas dos mujeres de su vida.
En el aspecto técnico son notorias algunas deficiencias, especialmente en el sonido, pues falla el lip sync de algunas secuencias dobladas.
El elegido es una película muy bien contada, con buen manejo de los diferentes tiempos y un cuadro de actores muy eficiente. Se la recomiendo.
